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Duque se plantea renovar el reglamento franquista de la universidad

La norma estatal vigente data de 1954 y regula cómo sancionar el fraude en las aulas, ya sea el plagio o la venta de exámenes

El Periódico

El ministro Pedro Duque, en una intervención parlamentaria.

El ministro Pedro Duque, en una intervención parlamentaria. / EFE / JUAN CARLOS HIDALGO

El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, aseguró este lunes que renovará el reglamento que regula la disciplina académica en las universidades y que data del franquismo (concretamente, de 1954). “Voy a atreverme a intentarlo", aseguró en una entrevista con la agencia Europa Press. A pesar de su antigüedad, ninguno de los ministros anteriores retocó esa normativa, que, entre otras cosas, regula cómo castigar los fraudes, ya sea el plagio o la venta de exámenes entre alumnos. En todo caso, Duque no trabajará sobre vacío porque la Conferencia de Rectores (CRUE) puso en marcha hace pocas semanas un grupo de trabajo para abordar la derogación del decreto franquista.   

Todos los centros cuentan cada vez con más herramientas para detectar y castigar el fraude. Pero no hay una ley estatal que lo regule las sanciones a los tramposos. La derogación del decreto franquista ha sido una petición recurrente de la comunidad universitaria desde la restauración de la democracia. Este reglamento tipifica como faltas graves -que suponen la expulsión de la universidad- las manifestaciones contra los principios o instituciones del Estado, contra la religión, la insubordinación contra las autoridades académicas, la incitación de manifestaciones o las faltas de decoro, entre otras.

Sin cabida en la Constitución

“Una ley sancionadora relativa a los estudiantes y del año 1954… pues te puedes imaginar. La mitad de las cosas no caben en la Constitución", aseguró Duque. Sin embargo, el ministro añadió que tiene que estudiar las opciones alternativas. "Tengo que ser cauto. Tengo que estudiar por qué ningún gobierno de la Democracia ha cambiado esta norma. A lo mejor el motivo es que es muy difícil. Yo, por lo menos, voy a atrever a intentarlo".

Mientras, el grupo de trabajo de la CRUE no ha dado todavía un paso importante. "Estamos en una fase inicial y el planteamiento responde a la necesidad de adecuar las materias disciplinarias y de convivencia no solo al marco legal posconstitucional, sino a la realidad de nuestro tiempo. En este objetivo coinciden las universidades y los representantes de los estudiantes, por lo que esperamos alcanzar una propuesta consensuada en el menor plazo posible", explicaron, en noviembre, fuentes de la institución. En el viejo reglamento se tipifica como falta grave "la suplantación de personalidad en actos de la vida docente y la falsificación de documentos" y también "la falta de probidad –horadez- y las faltas constitutivas de delito", entre otras conductas. Las sanciones propuestas abarcan desde la expulsión temporal a la perpetua.

Duque defendió, por ejemplo, la libertad de los universitarios para desarrollar iniciativas como las consultas sobre la monarquía que hasta principios de año se celebrarán en más de 25 universidades públicas de toda España organizadas por estudiantes. "No se puede poner coto a lo que los universitarios y estudiantes hacen como una iniciativa propia, y forma parte de una debate sano", aseguró Duque, que se muestra comprensivo ante la tradicional politización del alumnado durante el periodo universitario. "Cuando uno está en la universidad, uno se apunta a causas radicales", concluyó.