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PEDERASTIA EN LA IGLESIA

Illinois acusa a la Iglesia Católica de ocultar acusaciones de abusos contra más de 500 curas

La fiscal general del estado denuncia que la Iglesia "frecuentemente no ha investigado de forma adecuada o en absoluto"

La Iglesia desacreditaba casos con solo una víctima, cuando los sacerdotes eran de una orden o habían sido reasignados

Idoya Noain

El Papa, en el vuelo de vuelta de su viaje a Chile.

El Papa, en el vuelo de vuelta de su viaje a Chile. / LUCA ZENNARO (EFE)

La estrategia de la Iglesia Católica de lidiar con la pederastia en su seno enterrando las acusaciones contra el clero ha vuelto a quedar expuesta en Estados Unidos. Este miércoles la fiscal general de Illinois, Lisa Madigan, ha presentado un informe preliminar de nueve páginas en el que acusa a la Iglesia en el estado de ocultar las acusaciones contra al menos 505 sacerdotes. No se fijan fechas pero investigaciones similares en EEUU han estado abordando lo sucedido en las últimas décadas.

El informe establece que 690 sacerdotes han sido acusados de abuso en las seis diócesis de Illinois. De todos esos casos, la Iglesia solo hizo públicos los nombres de 185 curas contra los que la propia Iglesia determinó que las acusaciones eran “creíbles”. 45 de esos 185 nombres se dieron a conocer solo una vez que la fiscalía inició su investigación, aunque la mayoría de ellos la Iglesia los conocía desde hace años.

El informe no hace público el nombre de los 505 acusados ni señala a líderes eclesiásticos en el estado por su potencial responsabilidad. Lo que sí ha revelado la investigación dirigida por Madigan es que “las acusaciones frecuentemente no se han investigado de forma adecuada o en absoluto”.

Patrón de ocultación

Las pesquisas, por ejemplo, apuntan a un patrón en el que las diócesis no consideraban “creíble” una acusación si solo había una víctima. Tampoco investigaban si el sacerdote pertenecía a una orden (como jesuitas, maristas o franciscanos), si había fallecido o había sido reasignado a un destino diferente de donde se produjeron los supuestos abusos. La Iglesia también trataba a menudo de desacreditar las acusaciones “concentrándose en la vida personal de los supervivientes” de los abusos.

La fiscal general concluye que las diócesis católicas en Illinois, que han colaborado y aportado información para la investigación, son incapaces de investigarse a sí mismas y “no resolverán por sí mismas la crisis de abuso sexual por parte del clero”.

Illinois es solo uno de los 16 estados que han puesto en marcha investigaciones desde que en agosto un informe de un gran jurado en Pensilvania acusó a más de 300 sacerdotes allí de haber cometido abusos durante más de cinco décadas y señaló a los obispos por encubrir los crímenes.

Respuesta contradictoria

La publicación del informe de la fiscalía ha llevado al cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, a emitir un comunicado “expresando de nuevo el profundo lamento de toda la Iglesia por nuestros fallos en lidiar con la lacra del abuso sexual del clero”. El arzobispo también ha declarado que “es el valor de los supervivientes-víctimas lo que ha arrojado luz purificadora sobre este oscuro capítulo en la historia de la Iglesia”.

Un abogado de la archidiócesis de Chicago, no obstante, ha denostado como “falso” e “injusto” el núcleo del informe de la fiscalía. “La idea de que la pederastia en el clero está más extendida de lo que hemos informado es simplemente falsa”, ha dicho a 'The Washington Post' el letrado, William Kunkel, que ha cuestionado que se hagan listas de acusaciones que la iglesia no ha encontrado razonablemente creíbles. “No es justo publicar una lista de gente acusada como no lo sería publicar una lista de periodistas acusados”, ha añadido, aunque la lista por ahora solo tiene números, no nombres.