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reivindicación laboral

El encierro en la 'conselleria' finaliza en empate entre Mossos e Interior

La jornada de protesta de los policías catalanes finaliza con algunos acuerdos pero con puntos sin resolver

La equiparación salarial con los Bombers se destaca como el punto clave

Guillem Sànchez

Los Mossos se encierran en la Conselleria dInterior. / ALBERT BERTRAN (VÍDEO: MOSSOS)

Jornada de protesta para los agentes de los Mossos d’Esquadra, que este jueves han ocupado la 'conselleria' de Interior y han cortado algunas calles adyacentes. Esta mañana estaba previsto que se cerraran los acuerdos alcanzados ayer con el otro departamento de la Generalitat implicado en este conflicto laboral, el de Economia. Sin embargo, la reunión entre el director de la policía catalana, Andreu Martínez, y los sindicatos acababa abruptamente cuando el primero, acompañado de las subdirectora de servicios, Sílvia Quesada, y la de recursos humanos, Esperança Cartiel, abandonaban el encuentro sin aceptar la última propuesta de los agentes: la equiparación salarial con los Bombers de la Generalitat. Ha sido la mecha que ha prendido la movilización.

Los sindicatos USPACSAP-FEPOLSMECATSPCSICME y SEIME, junto a representantes del movimiento MosS.O.S. –nacido en verano para forzar la recuperación de condiciones laborales perdidas, denunciar la instrumentalización del cuerpo y reclamar nuevos efectivos para el cuerpo-, han decidido no abandonar la mesa de negociaciones, en la novena planta de Interior. Todo lo contrario, han iniciado un encierro y han hecho un llamamiento a concentrarse en el exterior para presionar. 

Los Mossos se encierran en la Conselleria dInterior y cortan el tráfico en el paseo Sant Joan. / ALBERT BERTRAN ( VIDEO: ASLI YARIMOGLU)

Un agente de los Mossos raso cobra 34.021 euros de sueldo bruto anual. Un bombero de la Generalitat, 33.550. Sin embargo, tras dos o tres años, un bombero asciende a la categoría de "bombero de primera", examen mediante, y pasa a ingresar 37.363 euros, aunque hace 102 horas más al año.

Los directivos de Interior, según ha explicado el director Martínez, tras levantarse de la mesa con los sindicatos se han puesto a trabajar para ultimar una propuesta que les han trasladado a las 19.00 horas, cuando se han sentado de nuevo a negociar.

Esta consiste en ofrecerles unas cien horas más de trabajo más al año a cambio de un aumento de sueldo que acercará sustancialmente el sueldo bruto anual al de los bomberos "de primera". Es "solo una propuesta", subraya Martínez, dado que otros organismos de la Generalitat, a cargo de la tesorería y de la función pública, deben validarla y, tras este paso, pactarla los sindicatos de los Mossos.

Con esta noticia, los sindicatos han descendido a un vestíbulo que a las 21.30 horas seguía atestado de policías y han valorado con "sabor agridulce" los logros obtenidos. Según la 'conselleria' son muchos, dado que de los 15 puntos con los que arrancó esta protesta se han alcanzado "la mayoría". Según los sindicatos, no son tantos. Ambas partes coinciden en que los agentes recuperarán los días de asuntos personales perdidos, habrá reajustes horarios pendientes y cobrarán la hora extra a un precio superior al actual. Hasta ahora, se remuneraban a un precio inferior que la ordinaria y, según el acuerdo en este punto, las pagarán un poco por encima.

La equiparación con los bomberos se presenta como el caballo de batalla principal de este pulso entre policías e Interior. La jornada de protesta de este jueves ha terminado en tablas. El partido sigue.   

Sin apoyo para la 'gripe azul' 

Ni los sindicatos de los Mossos ni el movimiento MosS.O.S. secundan la propuesta de huelga encubierta, la llamada 'gripe azul', que estos días planea como un rumor sobre la jornada de alto voltaje -entre policías y CDR- prevista para el 21 de diciembre, cuando el gobierno de Pedro Sánchez prevé celebrar un Consejo de Ministros en Barcelona. En el mismo sentido, el director Andreu Martínez se ha mostrado seguro de que la "profesionalidad" de los agentes primará por encima de una movilización consistente en fingir enfermedades para no trabajar un día que se presenta especialmente delicado para Catalunya.