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Las Agustinas Misioneras destacan la "valentía y compromiso" de las futuras beatas Esther Paniagua y Caridad Álvarez

EuropaPress

La madre general de las Agustinas Misioneras, Piedad Pacho, ha destacado la "valentía y compromiso" de las misioneras españolas Esther Paniagua y Caridad Álvarez, dos hermanas de la congregación que fueron asesinadas en un atentado en 1994 en Argelia cuando se dirigían a misa, y que serán beatificadas el próximo sábado 8 de diciembre.

"La beatificacion es un gozo, una alegría y un reconocimiento de la fortaleza, del valor, de la valentía de estas misioneras que a pesar de que sabían el riesgo que existía, se quedaron", ha indicado Pacho este lunes 3 de diciembre durante una rueda de prensa en la sede de la congregación de las Agustinas Misioneras en Madrid.

Según ha recordado la provincial de la Provincia de San Agustín, y testigo del martirio de ambas hermanas, María Jesús Rodríguez, cuando se produjo el atentado, Argelia estaba inmersa en una "crisis de violencia" y después de que se produjera el asesinato de algún religioso, el embajador de España en el país les recomendó salir de Argelia. Si bien, tras una reflexión, decidieron seguir adelante con su labor en hospitales, guarderías y centros de promoción de la mujer.

Precisamente, el que era embajador de España en Argelia en aquellos años (1994-1997), ha atribuido el "mérito" de que el consulado español permaneciera abierto en Argelia en aquella época a las agustinas misioneras y al resto de religiosos españoles que decidieron quedarse.

"Pienso que si hubiesen decidido marcharse, yo hubiese recomendado cerrar el consulado, como Francia; y si no se fueron, si se quedaba un grupo de españoles tan emblemáticos, no podíamos retirarnos los civiles que trabajábamos allí", ha apostillado.