Ir a contenido

LENGUA

La RAE insiste: ni 'todos y todas' ni 'tod@s', ni 'todes'

La Academia publica su primer libro de estilo, donde reafirma sus criterios sobre la gramática del género y regula el uso de los emoticonos y memes en los mensajes

Ernest Alós

Darío Villanueva, director de la RAE, y Víctor García de la Concha, director honorífico, durante la presentación del ’Libro de estilo de la lengua española’.

Darío Villanueva, director de la RAE, y Víctor García de la Concha, director honorífico, durante la presentación del ’Libro de estilo de la lengua española’. / EFE / CHEMA MOYA

Después de emoticono, punto final (o aparte). Las incorrecciones en los memes tienen una muy efectiva función humorística y de transgresión, y en ese contexto, bien están. El 'todos y todas’, el ‘tod@s’ y el ‘todes’, por ejemplo, ni hablar. Estas son algunas de las normas de uso del castellano sobre las que la Real Academia Española (RAE) se pronuncia el ‘Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica’, que hoy ha presentado y del que Espasa ha publicado 10.000 ejemplares. Porque si bien la casa se ha pronunciado sobre estos y otros temas en su ‘Diccionario’, en su ‘Gramática’, en su ‘Ortografía’, de lo que se trata ahora es de brindar al hablante un manual de uso de la lengua en forma de  "píldoras de cuestiones gramaticales y ortográficas", dice el coordinador de la obra, Víctor García de la Concha.

El próximo jueves, la RAE finalizará la lectura en el pleno del informe sobre el uso del género en la Constitución Española y la oportunidad de incluir el llamado lenguaje inclusivo que le encargó la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad Carmen Calvo, aunque no lo debatirá y votará hasta sus sesiones semanales del mes de diciembre. Según el director de la institución, Darío Villanueva, "no va a haber sorpresas" en el informe ya que en este aspecto está clara "la doctrina del español". Así que el informe se ceñirá, obviamente, a lo que establece el ‘Libro de Estilo’ presentado hoy y que recuerda, de nuevo, que "en español, el género masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos" y “no hay razón para pensar que este género gramatical excluye a las mujeres en tales situaciones".

García de la Concha ha venido a decir lo mismo pero en lenguaje menos inclusivo: la cuestión del género es ahora “recurrente” debido al “auge de la visibilización de la mujer” y del “feminismo”, pero esto no quita que en castellano "es el masculino el término que tiene todo".

Además proscribir las formas desdobladas en masculino y femenino, el libro de estilo también considera que la utilización de caracteres comodín para expresar un género neutro, como la @, contraviene las reglas tanto gramaticales como gráficas de la lengua.

Lenguaje en medios digitales

Aunque las últimas actualizaciones del diccionario se han publicado únicamente en forma digital, en la consultadísima web de la RAE, sigue habiendo necesidad, ha sostenido De la Concha, de una obra de referencia que responda a las dudas más frecuentes, que generan cada mes hasta 60 millones de consultas a la página de la academia en internet. Grandes clásicos como los laísmos o los leísmos, pero también campos donde las dudas son más recientes.

El uso del castellano en la escritura digital, tanto el más formal como en páginas web hasta el más relajado en correo electrónico o el aún más laxo de los mensajes instantáneos, es una de las partes más novedosas del libro de estilo. Aquí la RAE hace gala de un apreciable grado de flexibilidad, aunque se mantiene fiel, sostiene De la Concha, a la necesidad de “escribir con fidelidad a la ortografía y a la gramática" y de forma legible.

Aunque esta parte de la obra ha contado con el asesoramiento del periodista especializado en redes Mario Tascón, la recomendación de uso de la puntuación con los emoticonos, por ejemplo, resulta que chirría con los sobreentendidos que manejan sus usuarios. Por ejemplo, el libro de estilo plantea que entre emoticono y emoticono no se debe escribir coma, pero sí un espacio, y también un punto después de ese símbolo si está al final de la frase (pero no si el mensaje solo contiene un emoticono). Aunque cualquier usuario de ‘guasap’ entenderá el hecho de que un mensaje esté acabado en punto le confiere un tono entre tajante y antipático. El manual reconoce sus virtudes expresivas a recursos como un emoticono con un corazón, aunque reconoce que respecto al lenguaje verbal existe un “riesgo de ambigüedad y descontextualización”.

Durante el mes de diciembre, la RAE también encarará la elección de su nuevo director. Lo hará en su sesión del 13 de septiembre, después de que Darío Villanueva haya manifestado a sus compañeros la voluntad de no seguir en el cargo. Según García de la Concha, director honorífico de la institución tras un largo mandato de 12 años, no es cierto que exista una división profunda entre los académicos, ya que en la Academia “han convivido desde siempre ideas y personalidades diferentes”.