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Emisiones contaminantes

Casado hará "todo lo posible" para evitar el fin del diésel y la gasolina en 2040

El líder del PP insiste en que el ejecutivo de Sánchez emplea "falsos datos" sobre contaminación

El gobierno asegura que "ni los ciudadanos ni el sector del motor" van a estar "solos"

Julia Camacho / Agencias

El presidente del PP, Pablo Casado, en un desayuno de Forum Europa.

El presidente del PP, Pablo Casado, en un desayuno de Forum Europa. / DAVID CASTRO

El PP hará “todo lo posible” para impedir que el Gobierno cumpla su propósito de prohibir a partir del año 2040 la matriculación y venta de vehículos con emisiones directas de CO2, lo que afectaría a los coches que consumen diésel y gasolina, pero también a los híbridos. El líder del PP, Pablo Casado, se mostró este viernes en contra de esta decisión, que supone un "riesgo" para un sector fundamental de la industria, y reprochó además que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ampara en “datos falsos” sobre la contaminación, apoyándose en “cuestiones” meramente “ideológicas”. La portavoz del Gobierno, la ministra de Educación Isabel Celaá, se ha referido a este asunto tras el consejo de Ministros y ha insistido en que la transición ecológica se hará en unos "plazos razonables", y quiso dejar claro que "ni los ciudadanos ni la industria del motor van a estar solos". "Para el Gobierno es un asunto de Estado", aseguró la portavoz, confirmando que "habrá las ayudas que tanto sector como el Ejecutivo acuerden".

En el primer día de campaña para las elecciones andaluzas del 2 de diciembre, Casado realizó junto al cabeza de lista del PP por Sevilla, el exministro de Interior Juan Ignacio Zoido, una visita a la fábrica de cajas de cambio de Renault ubicada en la capital hispalense, una de las más importantes que la marca francesa tiene en nuestro país y que da empleo a 1.200 personas. Allí ratificó su apoyo al sector automovilístico y reprochó la “irresponsabilidad” del Gobierno al hacer anuncios “que ponen en riesgo un sector tan importante” de la industria española, que da empleo a “un cuarto de millón de trabajadores” y supone, recordó, “el 40 por ciento de industria” y el “diez por ciento del producto interior bruto” (PIB).

Según el presidente del PP, la medida que contempla el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y la Estrategia de Bajas Emisiones genera “incertidumbre”, tanto en los trabajadores y empresas del sector automovilístico como en los inversores.  Todos ellos, aseguró Casado, han manifestado ya la “preocupación” del sector por “las malas gestiones administrativas, que se ven agravadas cuando a nivel nacional el PSOE ni siquiera se pone de acuerdo, aporta datos falsos y preocupa a millones de españoles sembrando incertidumbre.

Datos falsos

Casado arremetió en este sentido contra los argumentos usados por el Gobierno para justificar la prohibición de estos vehículos, asegurando que se están usando “datos falsos sobre la contaminación” para “poner en riesgo por cuestiones ideológicas la industria del automóvil”. “Primero dijo que se prohibían los vehículos diésel, luego la combustión, y después hizo un plan para limitar a los alcaldes la circulación por las ciudades y otro tanto con los automóviles híbridos”, reprochó el líder conservador. “El colmo es que digan a 20 años vista que van a prohibir los automóviles con combustible”, zanjó, cargando contra una medida que consideró fruto de la “improvisación”.

El borrador de la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que el Ejecutivo trasladó al resto de partidos políticos el pasado martes, contempla que España deje de matricular dentro de 20 años cualquier "turismo o vehículo comercial ligero", las furgonetas, que emitan dióxido de carbono (CO2), el gas considerado principal causante del efecto invernadero. Cuando entre en vigor, solo podrán comercializarse en nuestro país los vehículos eléctricos y aquellos movidos por hidrógeno o cualquier otra  tecnología considerada cien por cien limpia.

En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la  portavoz del Ejecutivo insistió en que la prohibición se aborda en unos espacios temporales largos de 22 años, "un periodo razonable para que las empresas automovilísticas se hayan reconvertido". Es más, Celaá recordó que la industria automovilística "ya está haciendo cambios" en materia de reducción de la contaminación.  No obstante, señaló que el sector del motor, con el que está prevista una reunión esta misma tarde por parte del Ministerio de Industria, recibirá las ayudas "que las partes acuerden".