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Tres miembros de la Manada se enfrentan a hasta 9 meses de cárcel por robar gafas en San Sebastián

Los hechos ocurrieron dos días antes de la agresión sexual en Pamplona

Efe / San Sebastián

Ángel Boza a su llegada al juzgado de Sevilla el pasado 18 de julio. 

Ángel Boza a su llegada al juzgado de Sevilla el pasado 18 de julio.  / Raul Caro

Dos de los cinco miembros de la Manada se enfrentan a una solicitud de pena de nueve meses de cárcel y un tercero a seis meses de prisión por parte de la Fiscalía de Gipuzkoa, que les acusa de un delito de hurto por apoderarse de cinco gafas de sol en una óptica de San Sebastián.

En concreto, el Ministerio Público demanda nueve meses de cárcel para José Ángel Prenda y Ángel Boza, y rebaja su solicitud de condena hasta los seis meses de prisión para el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, al aplicarle la atenuante de reparación del daño causado, ya que reintegró uno de los artículos sustraídos al comercio perjudicado.

El escrito de acusación provisional, al que hoy ha tenido acceso EFE, aclara no obstante que el resto de las gafas robadas "no han sido devuelta por los demás acusados, siendo reclamadas" por la óptica afectada.

Según detalla este documento, los hechos sucedieron el 5 de julio de 2016, dos días antes de los abusos sexuales por los que la Audiencia de Navarra les condenó junto a los otros dos miembros de la Manada, Jesús Escudero y Alfonso Jesús Cabezuelo, a nueve años de prisión.

Ánimo de enriquecimiento

El texto de la Fiscalía concreta que sobre las 19.15 horas de aquel día, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Ángel Boza, actuando de común acuerdo y "guiados de un ánimo de enriquecimiento ilícito", accedieron a la citada óptica y "valiéndose de la gran afluencia de clientes que había en ese momento" presuntamente "se apoderaron, sin emplear fuerza en las cosas ni violencia en las personas, de cinco gafas de sol" de una conocida marca.

El escrito aclara que los cinco artículos sustraídos estaban valorados en su conjunto en 865,85 euros, IVA incluido.

La Fiscalía considera que los tres procesados son responsables de un delito de hurto en concepto de coautores, "por sus actos materiales y directos" y, aunque aplica la atenuante de reparación del daño causado a Antonio Manuel Guerrero, considera que en el resto de los encausados "no concurre ninguna circunstancia modificativa" de su presunta "responsabilidad criminal".

En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público demanda que los tres imputados indemnicen "conjunta y solidariamente" a la óptica con 865,85 euros, "correspondientes a las gafas sustraídas", salvo el valor de las entregadas por Antonio Manuel Guerrero "siempre que estén en poder" del comercio afectado y "en condiciones aptas para la venta".

Asimismo, la Fiscalía de Gipuzkoa solicita que los tres procesados abonen las costas de este procedimiento que deberá ser enjuiciado en un Juzgado de lo Penal de San Sebastián.

Se da la circunstancia de que uno de los tres procesados, Ángel Boza, se encuentra también encausado por robo con violencia de otras gafas de sol y lesiones a un guardia de seguridad en unos hechos ocurridos en un centro comercial de Sevilla, por los que se encuentra actualmente en prisión y se enfrenta a una petición fiscal de cuatro años de cárcel y una multa de 300 euros.

Actuación de los vigilantes

En este asunto, el Ministerio Público considera que Boza, el miembro más joven de la Manada, robó las gafas y fue seguido en el aparcamiento por uno de los vigilantes. Ya dentro de su coche, un Opel Astra, "y dispuesto a abandonar el parking, fue requerido por un segundo vigilante" que le esperaba al final de la rampa de salida, para que se detuviera.

En ese momento, "con la intención de conseguir huir en poder de las citadas gafas de sol, aceleró bruscamente, golpeando a este segundo vigilante en la cadera" y a un tercero en la mano cuando se cruzó en su trayectoria.

En cuanto a la sentencia en la que la Audiencia de Navarra condenó a todos los miembros de la Manada a nueve años de cárcel por un delito de abusos sexuales a una joven durante los Sanfermines de 2016, se encuentra recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad foral (TSJN) que podría dar a conocer su resolución en el plazo de un mes.

Actualmente, todos los miembros de la Manada, salvo Ángel Boza, están en la calle después de que, el pasado 18 de julio, la Audiencia de Navarra desestimara los recursos de la Fiscalía y las acusaciones contra la libertad provisional acordada el 21 de junio.

Estos cuatro miembros de la Manada están también imputados, en una pieza derivada del caso de los Sanfermines, por una supuesta agresión sexual a una joven de Pozoblanco (Córdoba) en mayo de 2016.