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JORNADA EN MADRID

El Gobierno quiere potenciar la FP

El Ejecutivo devolverá a la formación intermedia el prestigio social perdido, seducirá a las empresas para que contraten graduados e incorporará nuevas disciplinas

Olga Pereda

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre las ministras de Educación, Isabel Celaá (izquierda) y Trabajo, Magdalena Valerio, durante la jornada ’FP: Futuro y Progreso’, celebrada en el Museo del Prado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre las ministras de Educación, Isabel Celaá (izquierda) y Trabajo, Magdalena Valerio, durante la jornada ’FP: Futuro y Progreso’, celebrada en el Museo del Prado. / DAVID CASTRO

Hija de guardia civil extremeño, la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio (Torremocha, 1959) se acuerda perfectamente de la insistencia de sus padres en que tanto ella como su hermano estudiaran una carrera universitaria. El objetivo era formarse bien y ser algo en la vida. Su familia está repleta de ganaderos, albañiles y artesanos, trabajos que -cuando Valerio era apenas una niña- no tenían prestigio. Contra esto es contra lo que quiere luchar el Gobierno socialista, empeñado en devolver a la Formación Profesional (FP) el prestigio que merece y que un día perdió. “Todos los ganaderos de mi familia, los artesanos y los albañiles son hoy profesionales con prestigio. Realizan una labor útil a la sociedad. Y, además, tienen más patrimonio económico que yo”, ha explicado Valerio en una jornada multitudinaria celebrada en el Museo del Prado (Madrid) bajo el título 'FP: Futuro y Progreso'.

Además de modernizar el sistema educativo convencional y revisar la profesión docente, la ministra de Educación, Isabel Celaá, tiene otro gran objetivo personal: dar un inmenso empujón a la FP. Si la semana pasada organizó una jornada sobre el futuro de los maestros, hoy ha hecho lo propio con la FP. No es una mera declaración de intenciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha inaugurado la convocatoria dejando claro que se trata de una “prioridad” para su ejecutivo y que está a la misma altura política que el mercado de trabajo, la transición ecológica y la reforma del pacto constitucional.

Una imagen "injusta"

En España, solo el 12% de los alumnos apuesta por la Formación Profesional mientras que en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) la media es del 25%. La actual imagen social que tiene la FP es “injusta”, a juicio del presidente, que se ha marcado varios objetivos. Entre ellos, devolver a esos estudios el prestigio que merecen. Para ello, se incorporaran nuevas disciplinas. Básicamente, las relacionadas con la tecnología: ciberseguridad, robótica, realidad virtual… Y se trabajará codo con codo con las empresas, parte fundamental del proyecto.

En un país azotado por el paro juvenil (32%) como es España, estudiar FP ofrece muchas papeletas para conseguir trabajo. La tasa de ocupación de los graduados en estas disciplinas es del 75%. Antón Costas, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, ha insistido en que los graduados en FP consiguen unas virtudes ("no me gusta hablar de valores") que no se suelen dar en la educación convencional y que van desde la puntualidad hasta la toma de decisiones y el trabajo en equipo. Además -muy importante-  se emancipan antes de casa de sus padres. Para Costas, es fundamental una triple alianza entre empresas, familias y Gobierno para que la FP recupere su prestigio social. “Si no -ha concluido- se seguirá viendo como una vía de segunda calidad”. Además de animar a los estudiantes a interesarse por la FP, Costas ha recordado a las empresas su vital papel como formadoras. “Su función no es solo la de maximizar los beneficios sino que también tienen una responsabilidad en muchos sentidos. Por ejemplo, en cuestiones sociales y ecológicas”.

La formación, toda la vida

La formación, de hecho, debe ser permanente. Según la ministra Valerio, debe acaparar la vida entera de las personas, desde que son bebés hasta que se jubilan. “Ya no vivimos los tiempos en los que la gente estaba 20 o 30 años en la misma empresa desempeñando el mismo trabajo y con las mismas herramientas. Ahora se necesitan conocimientos y habilidades técnicas. Hablo de la responsabilidad, la empatía, la solución de problemas y la versatilidad”.

La empresa necesita a la FP y la FP necesita a la empresa. “Pero no de manera teórica”, ha recalcado Isabel Celaá. Para ello, es básico que las empresas vean con buenos ojos a las graduados y los consideren competentes. Por eso, el Gobierno trabaja en eliminar las rigideces del sistema. “No es asumible que un título nuevo tarde cuatro años en ser ofertado”, ha zanjado la titular de Educación. “Lo que queremos hacer no es dar un simple empujoncito. La sociedad española debe ser consciente de que el en tres años la mitad de las ofertas de trabajo en los países europeos estarán relacionadas con la formación intermedia"