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CIENCIA

Los vídeos trepidantes aumentan la atención (pero hacen pensar menos)

Según un estudio de la UAB y la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, los cortes rápidos de plano dismunuyen el parpadeo y incrementan la atención, pero reducen el procesamiento consciente

El Periódico

Uno de los participantes en el estudio sobre el montaje audiovisual de la UAB y la Universidad Pablo de Olavide.

Uno de los participantes en el estudio sobre el montaje audiovisual de la UAB y la Universidad Pablo de Olavide. / UAB

Los vídeos con un montaje audiovisual dinámico y caótico, con rápidos cortes de plano, como el de los videoclips, captan mejor la atención y suscita una mayor actividad en áreas de procesamiento visual del cerebro, mientras que el estilo de montaje audiovisual continuo y ordenado provoca una mayor actividad de procesamiento cognitivo. Han llegado a esta conclusión (mejor dicho, han probado de forma experimental esta hipótesis razonable) investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona y de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, en un artículo publicado en la revista 'Neurosciencie'.

Los cortes de plano rápidos, constata el estudio, inhiben la frecuencia de parpadeo de los espectadores y también provocan un flujo de actividad cerebral desde áreas , aumentando así su atención. También provocan un flujo de actividad cerebral desde las áreas occipitales hacia las frontales. Es decir, influyen en la percepción de los espectadores al provocar una mayor actividad en áreas de procesamiento visual. 

Los investigadores han expuesto a vídeos 'rápidos' y 'lentos' (el modelo 'MTV' y el modelo 'Hollywood' de montaje) a los sujetos de estudio, y han analizado las reacciones de los espectadores en tres aspectos: la frecuencia de parpadeo, la actividad eléctrica cerebral y la conectividad funcional asociada al cerebro.  En el caso de los montajes más continuos y pausados, la actividad cerebral es superior en áreas frontales encargadas de los procesos cognitivos más complejos.

Pongamos como prueba esta trepidante escena de apertura de la serie 'The Big Bang Theory': ¿percibe que procura no parpadear tanto para captar las imágenes que se suceden torrencialmente?

Después de analizar la sincronización cerebral asociada a los cambios de plano, los investigadores concluyen que inmediatamente después de estos las redes cerebrales activas son más intensas que antes de él. Desde este punto de vista de sincronización no hay cambio entre los dos estilos de montaje.

En esta investigación participaron profesionales de Radio Televisión Española (RTVE), coordinados por el Instituto RTVE. La investigación ha sido desarrollada por Celia Andreu-Sánchez y Miguel Ángel Martín-Pascual, del grupo Neuro-Com del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicitat de la Universitat Autònoma de Barcelona y por  Agnès Gruart y José María Delgado-García, de la división de Neurociencias de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Ern el estudio han participado 36 sujetos de estudio, de 28 a 56 años.

En las últimas décadas, el estilo de montaje ha evolucionado, desde una media de un cambio de plano cada 10 segundos en los años 30 y 40 hasta llegar a bajar de los 4 segundos después de los años 2000, además pasar a ser más desordenados.