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DÍA MUNDIAL

Pilar superó un cáncer de mama: "Todos tenemos más fuerzas de lo que nos pensamos"

Hace 11 años le detectaron varios tumores en el pecho derecho y le practicaron una mastectomía

Nunca tuvo recidivas y hace un año que le dieron el alta final de la enfermedad

Beatriz Pérez

Pilar Roger, de 65 años, en el ’Espai actiu contra el càncer’ de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). / JOAN CORTADELLAS

"Hay muchas razones para la esperanza. Con cualquier tipo de cáncer, pero sobre todo con el de mama. Cada vez los tratamientos son más especializados". Lo afirma Pilar Roger (Barcelona, 1953), quien fue diagnosticada de cáncer de mama hace 11 años. Lo superó y aquí está. Le dieron el alta médica hace un año, cuando se había cumplido una década de aquel episodio.

"Me lo detectaron en una revisión rudimentaria. No tenía antecedentes ni conocía a nadie en mi entorno con cáncer. Puedes imaginar la sorpresa... Es un impacto muy grande", relata desde el Espai actiu contra el càncer, en Barcelona, inaugurado hace unos meses por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). "Pero una vez te lo han dicho, te pones en marcha, a investigar, a saber -prosigue-. Una debe mentalizarse, ponerse en manos de los médicos y confiar. Yo siempre confié en que me curaría".

"La vida continúa exactamente igual. Tú piensas: '¿Por qué me ha pasado a mí, si no fumo ni bebo?'. No hay un porqué"

Pilar señala la importancia del entorno familiar y de las amistades. "Te dan fuerzas para tirar adelante. Aunque, a la hora de la verdad, todos tenemos más fuerza de la que nos pensamos". Lo dice desde la experiencia: a ella le practicaron una mastectomía radical porque tenía diferentes tumores pequeños en el pecho derecho y algún ganglio afectado. "La extirpación también fue un golpe". Después de la operación, se sometió a la quimio y a la radio. Le hicieron seguimiento durante cinco años y nunca tuvo recidivas.

Esta barcelonesa de 65 años hace hincapié en que un cáncer no te define de por vida. "La vida continúa exactamente igual. Tú piensas: '¿Por qué me ha pasado a mí, si yo ni bebo ni fumo?'. No hay un porqué. En mi caso, por ejemplo, era un tumor hormonodependiente, generado por mi propio cuerpo". Su hijo tenía entonces 18 años y el optimismo y la alegría de una persona joven ayudó a su buen estado anímico.

Voluntaria de la AECC

Desde entonces, Pilar es voluntaria de la AECC. Entre otras cosas, visita a mujeres que acaban de ser operadas. "Les digo que yo también lo he pasado. Y ven que estoy bien, que hay futuro", recalca Pilar. Reconoce que el "tema estético" es una de las principales preocupaciones de las pacientes. "Que cada una haga lo que quiera, que se ponga peluca o vaya calva. Lo importante es que esto no sea un problema. Todo vuelve a ser como antes".

"Lo importante es que la estética no sea un problema porque todo vuelve a ser como antes"

Entre las visitas que ha hecho también ha habido el caso de un hombre con cáncer de mama. Ellos, de hecho, representan menos del 1% de este tipo de cáncer. "Me contó que se había visto un bulto en el pecho pero que pensaba que era un grano. Al cabo de un año se dio cuenta de que había crecido y fue al médico".

El cáncer a Pilar también le ha enseñado lo que realmente son los amigos. Y, lejos de lo que puede parecer, la enfermedad le ha dado, ante todo, ganas de vivir. "El cáncer te da una visión más serena de la vida". Llama al resto de las mujeres, ante todo, a la prevención. "Hay que hacerse revisiones cuando toca. Y seguir hacia delante y pensar que esto se cura".