30 oct 2020

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CONFLICTO TRAS LA SEPARACIÓN

Los expertos exigen investigaciones minuciosas en los abusos a niños

Psicólogos y juristas afirman que el menor no miente cuando relata que su padre le ha tocado

También reclaman que se erradique el falso síndrome de alienación parental por discriminatorio

J. G. Albalat

Inma (nombre supuesto), una de las madres a la que se le ha retirado la custodia tras denunciar a su pareja.

Inma (nombre supuesto), una de las madres a la que se le ha retirado la custodia tras denunciar a su pareja.

Una modificación de la atención a los menores víctimas de abusos sexuales y, en especial, ante las denuncias presentadas por la madre en contra del padre, así como la necesidad de investigaciones judiciales más “minuciosas” y completas. Es lo que exigen psicólogos y juristas consultados por este diario para erradicar el falso síndrome de alienación parental (SAP), consistente en usar al menor para ir en contra del progenitor) a la hora de retirar a las mujeres la custodia de los hijos tras denunciar a su pareja.

“Cuando un niño pequeño relata abusos no miente y dice la verdad, pero a su manera, no como un adulto. Puede reflejarlo de forma diversa, como haciéndose sus necesidades encima. Pero, no tiene porque mostrar sufrimiento o que eso está mal”, asegura Margarita Ortiz-Cayo, profesora de la Facultad de Psicología de Málaga. “Cuando una madre denuncia abusos del menor por parte del padre es más frecuente que sea real que inventado. Si es mentira es que la mujer tiene un problema psiquiátrico”, incide.

Ortiz-Cayo recomienda a las madres que acudan directamente al juzgado o a la policía, “sin influencias”, y no al médico o al psicólogo, ya que puede ir en su contra y el padre puede acusar a la mujer de maniobrar en contra de él. A su entender, cuando hay un conflicto de familia de estas características debe hacerse un estudio de toda la familia, no solo del pequeño, al que se le debe explorar primero ganándose su confianza y después, si es necesario, jugando con él.

La abogada Sílvia Giménez-Salinas explica que cuando una mujer denuncia abusos a su hijo por parte de su pareja es “porque tiene el convencimiento de que es así”, pero que “el problema es demostrarlo”. Avisa de que puede que los menores “no lo expresen como un problema; no lo tienen porqué vivirlo mal, sino que para ellos puede ser hasta normal”. Para esta letrada, “no es de recibo que automáticamente se descarte que no hay abusos, que la madre se lo ha inventado, se ha de investigar en profundidad”, insiste.

Menor desprotegido

Ana Belén Gallo, del Institut de Medicina Legal de la Generalitat, el síndrome de alienación tienen un “sesgo de género”, al culpabilizar a la madre, y debe evitarse. “En muchos casos de abusos sexuales por parte del padre, el denunciante ha alegado SAP”, detalla. “Al utilizar este síndrome o sus síntomas lo que se hace es en cierta medida desproteger al menor”, alega. En defintiva, al “niño no se le da credibilidad por la edad y se le exige que el relato sea como el de un adulto. Se le resta credibilidad”. “En casos de abusos sexuales en la infancia es necesaria una investigación minuciosa y no un archivo precipitado”, afirma

Jordi Baget, del Instituto de Psicología Forense, explica que el relato de un niño “es muy rico” para un psicólogo y que hay técnicas concretas para poder detectar si el menor ha sufrido abusos. “En las entrevistas nunca se hace preguntas directas a los pequeños sobre algo que no haya salido de su boca. Ni se le induce, ni se le conduce”, asegura. El juez es el que debe valorar el conjunto de la prueba.