Ir a contenido

Liberan bajo fianza a una líder opositora al presidente Kagame en Ruanda

EFE

La líder opositora y excandidata presidencial ruandesa Diane Rwigara, muy crítica con el presidente del país, Paul Kagame, quedó hoy en libertad bajo fianza tras un año en prisión a la espera de juicio.

Tanto Rwigara como su madre, Adeline Rwigara, también puesta hoy en libertad condicional, fueron detenidas en septiembre de 2017 y encarceladas poco después.

Diane Rwigara, activista defensora de los derechos de las mujeres, se presentó como candidata a las elecciones presidenciales de agosto de 2017, pero fue rechazada por la Comisión Electoral por supuesta falsificación de documentos.

La dirigente opositora, de 37 años y líder del Movimiento de Salvación del Pueblo, fue acusada de cargos como incitación a la revuelta, revelación de información confidencial y traición, por lo que podría ser sentenciada a cadena perpetua.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Kigali dictaminó hoy que la Fiscalía no ha aportado pruebas suficientes para mantener en prisión a Rwigara y su madre, por lo que ordenó su libertad bajo fianza.

"Esta corte declara su liberación con efecto inmediato, pero no se les permite ir más allá de la ciudad de Kigali", señala el dictamen judicial.

La activista es hija de Assinapol Rwigara, un empresario que murió en 2015 en un accidente de tráfico, si bien su familia sostiene que el Gobierno ordenó su asesinato.

El pasado mes, Kagame indultó a 2.140 presos, entre ellos su principal rival política, Victoire Ingabire Umuhoza, detenida en 2010 por conspirar contra el Gobierno, traición y colaboración con grupos terroristas, y sentenciada en 2013 a quince años de prisión.

Kagame, antiguo líder de la milicia tutsi Frente Patriótico de Ruanda (FPR, convertida en partido y en control del país tras expulsar a los rebeldes hutus después del genocidio de 1994), dirige con mano de hierro el país desde el año 2000.

En las elecciones de agosto de 2017, Kagame consiguió un nuevo mandato de siete años al obtener el 98,7 % de los votos, pese a que organizaciones como Human Rights Watch (HRW) denunciaron irregularidades.