JUICIO EN LA AUDIENCIA DE LLEIDA

"Los padres de Nadia han jugado con el sentimiento de la gente"

El fiscal mantiene la petición de seis años de prisión por estafa o aprpiación indebida contra el matrimonio

Los testigos explican que se sienten "decepcionados" y que hicieron donaciones de hasta 6.000 euros

Nadia Nerea, con sus padres Fernando Blanco y Marga Garau.

Nadia Nerea, con sus padres Fernando Blanco y Marga Garau.

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

Escribe desde Barcelona

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“Un euro para Nadia. Con ese lema arrancó una campaña para la recaudación de fondos para ayudar a la pequeña Nadia Nerea, que sufría una enfermedad considerada rara.  Este jueves están compareciendo ante el tribunal de la Audiencia de Lleida que juzga por presunta estafa a los padres de la niña, Fernando Blanco y Margatira GarauVecinos de la Seu d’Urgell, Andorra y otras localidades que con buena fe hicieron cuantiosas donaciones, hasta de 6.000 euros. Más que estafados, han dicho, están “decepcionado”. La razón: “Jugaron con el sentimiento de la gente”, ha dicho una afectada. El progenitor no sólo decía que su hija fallecería si no era operada, sino que también él tenía cáncer.

Tras el visionado de las entrevistas telivisas realizadas a Blanco, el fiscal ha matenido su petición de seis años de prisión contra el matrimonio por estafa continuada o por apropiación indebida. La defensa de Blanco, por su parte, solicita la absolución de su cliente o, subsidiariamente, un total de dos años de cárcelnpor varios delitos, que es el tiempo que el acusado ha estado en la cárcel. El letrado de Garau reclama la absolución.

Las personas que donaron dinero a los padres de Nadia han explicado su experiencia. Una de las psicopedagogas que atendió a la pequeña y que colaboró con la recaudación de fondos ha explicado al tribunal que Fernando Blanco le comentó que “necesitaba dinero urgente porque su hija se moría y que la tenían que operar”. No podía negarse a ayudarle. Ver el estado en que estaba la niña era suficiente. Decenas de huchas ser repartieron por la Seu d’Urgell, Andorra, Berga, Puigcerdà, entre otras poblaciones. Se llegaron a recoger miles de euros que, según la fiscalía, los padres de la pequeña destinaron a uso particular y no a tratamiento médico, ni a operaciones, como han defendido los acusados, en el extranjero.

“¿Quién puede creerme  ahora si vuelvo a pedir ayuda para la niña?”, se ha preguntado la psicopedagoga Menores que iban a su centro también dieron dinero. “Son unos estafadores”, ha dicho en referencia a los imputados, que se enfrentan a los seis años de prisión. Otra psicopedagoga de la Seu d’Urgell ha relatado: “Dimos la cara por Nadia para poder ayudarla”. Esta testigo ha afirmado que ha sido difícil gestionar el desengaño. “Una niña que celebraba la comunión dio 100 euros de sus ahorros para ayudar a Nadia”, ha precisado. Otras personas han ido detallando la cantidad que entregó a los padres de la pequeña o como se organizaban subastas y tómbolas para captar fondos. Hasta el dueño de un restaurante de Andorra ha reconocido que compró cajas de vino Fernando Blanco porque “me daba pena la niña”. Un hombre ha admitió también que dio a la familia de la niña 6.000 euros en metálico.

Declaraciones poco favorables

Hasta la declaración del perito propuesto por la defensa ha sido desfavorable para los acusados. El doctor contratado por el padre de Nadia ha asegurado que existen terapias genéticas, pero que son “experimentales” y que, en todo caso, la niña se podría beneficiar “quizás en un futuro”. Todas estas técnicas, ha puntualizado, están en estudio. También ha afirmado que el riesgo para la vida de la niña es por las infecciones que puedan contraer, pero ha aclarado que el estado de la pequeña es “estable”. Una puntualización: este experto no ha visitado a la menor en ningún momento y se basa en los documentos que figuran en la causa.

De las pocas personas que han tirado un cable a los acusados ha sido el hermano de Margarita Garau, Joan, que ha explicado al tribunal que desde que la menor no está en contacto diario con su madre “ha empeorado”. Y es que la mujer solo puede verla dos días a la semana y sin pernoctar con ella. Este testigo ha especificado que las gestiones sobre la enfermedad de Nadia las llevaba Fernando Blanco. “La familia confiaba plenamente en él. No se nos pasó nunca por la cabeza que pudiera haber algo que no estuviera bien”, ha concretado.

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Tensión en la sala

n la tercera sesión del juicio se ha vuelto a producir momentos de tensión entre el abogado de Fernando Blanco, David Peña, y el presidente del tribunal. La situación ha llegado hasta tan nivel que el magistrado ha tenido que suspender el juicio durante cinco minutos. La espoleta de este incidente ha sido una pregunta del letrado a un testigo sobre si tenía un certificado que corroborada que estaba casado con la mujer que ingresó en la cuenta corriente de la asociación Nadia Nerea. El juez se ha enfadado, el abogado ha constestado y el magistrado, para calmar los ánimos, ha suspendido la vista durante cinco minutos. Estas tiranteces entre el defensor de Blanco y el tribunal están siendo constantes.