03 abr 2020

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en el valle de aspe

Francia libera una osa en el Pirineo central

Las protestas de los ganaderos de la zona en contra de su liberación han obligado a transportar el animal en helicóptero, suspendido en una jaula

Efe (Luis Miguel Pascual) / París

Imagen de un oso en la Vall D’Aran, Lleida. 

Imagen de un oso en la Vall D’Aran, Lleida.  / EFE

Las autoridades francesas han liberado este jueves en el Valle de Aspe, al norte de Aragón, un primer ejemplar de osa atrapada hace unos días en Eslovenia. En los próximos días, está previsto hacer lo mismo con un segundo ejemplar, también hembra. La introducción de dos osas eslovenas en los Pirineos franceses para regenerar la especie, en peligro de desaparición en la zona central de la cordillera, ha exacerbado las tensiones entre los ganaderos, que acusan a los plantígrados de esquilmar sus rebaños.

El Gobierno francés pretende así contrarrestar la condena impuesta por la justicia europea a Francia por no haber sabido proteger esa especie, tras la denuncia presentada por la asociación animalista 'País del Oso'. En la zona donde se van a liberar estas dos osas solo hay censados ejemplares machos, por lo que se ha considerado prioritario introducir estas hembras.

Muestra de la tensión que reina en la región, la osa eslovena tuvo que ser transportada en helicóptero, suspendida en una jaula desde la que fue liberada en un lugar de la montaña, porque los opositores a este proyecto habían cortado todas las carreteras que llevaban hasta la misma. Durante la noche, levantaron barricadas y registraron de forma sistemática cada camión susceptible de transportar un plantígrado, lo que generó escenas de nerviosismo. "Es una vergüenza que un Estado tenga que pasar por los aires para introducir un oso", aseguraba uno de los manifestantes, que no ocultaba su enfado con el Ejecutivo.

41 osos censados en los Pirineos

El Gobierno francés ha mantenido, pese a las críticas, el proyecto de introducción de dos hembras en una zona donde solo hay dos machos, lo que hacía peligrar su supervivencia. La mayor parte de los 41 osos censados en los Pirineos han encontrado acomodo más al este, en el departamento francés de Ariège, al norte de la provincia de Lleida, donde la reintroducción de ejemplares hace unos años ha regenerado la especie.

En la vertiente francesa los ánimos están más caldeados que en la española, porque la mayor parte de los osos la prefieren para instalarse. Solo siete ejemplares han optado por la falda sur de los Pirineos. También es en Francia donde se ha registrado un mayor número de ataques de osos a rebaños. En el 2017 hubo 51 en Catalunya y Aragón, frente a los 162 registrados en el norte de la cordillera.

Los ganaderos se quejan de que esa cifra supone un incremento del 46% de los ataques registrados respecto al año anterior y eso pese a las medidas adoptadas por las autoridades para contrarrestar su incidencia. Sostienen que los animales han logrado adaptarse a los vallados disuasorios introducidos, que ya no son un obstáculo para que ataquen a los rebaños estabulados.

Tampoco creen suficiente el incremento de las indemnizaciones anunciados por el Gobierno, que pueden llegar hasta los 2.300 euros en función del daño causado, y consideran "ilusorio" el argumento de que el oso puede convivir con la actividad ganadera tradicional de la región.

Francia apuesta por el oso

El Ejecutivo francés está decidido a regenerar la cabaña de osos en los Pirineos. Fue uno de los proyectos que más impulsó el anterior ministro de Ecología, Nicolas Hulot, que el mismo día de su dimisión el mes pasado firmó el decreto definitivo de reintroducción de las dos osas eslovenas.

Su sustituto, François de Rugy, confirmó el proyecto desde su llegada al cargo y el pasado 18 de septiembre viajó a la localidad de Pau, en la falda pirenaica, para reunirse con representantes de ganaderos y explicarles el proyecto, un encuentro que acabó de forma abrupta. De Rugy se quejó este jueves de la violencia con la que se están comportando los ganaderos, que consideró "inaceptable".

"Hay personas que se creen autorizadas a levantar barricadas en las carreteras, a amenazarme con un fusil. Son actitudes inaceptables. Entiendo su enfado, pero eso no les permite este tipo de comportamientos", indicó en la emisora 'France Info'. París espera que la reintroducción del oso pueda generar otras alternativas económicas en la región, como el desarrollo del turismo de naturaleza.

Algo de lo que no quieren ni oír hablar los ganaderos, que en el departamento de Ariège, donde más ejemplares hay, están dispuestos incluso a organizar batidas de caza para acabar con los plantígrados.