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la lucha por la igualdad

La ministra Delgado olvida la paridad al revisar la justicia universal

La titular de Justicia, que ha anunciado un observatorio contra el techo de cristal de las mujeres en los altos cargos judiciales, solo nombra hombres en ese consejo asesor

Tras la polémica suscitada con los delitos sexuales, el departamento sí creó un órgano para revisar la Ley de Enjuiciamiento Criminal desde una perspectiva de género

Ángeles Vázquez

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. / JOSÉ LUIS ROCA

El refrán "nadie escarmienta en cabeza ajena" se ha vuelto a cumplir en el Ministerio de Justicia. La ministra Dolores Delgado ha incurrido en el mismo error que su antecesor, Rafael Catalá, a la hora de designar el consejo asesor que deberá revisar la justicia universal: olvidarse de la paridad. Y ello, pese a que este mismo miércoles anunció en el Congreso la creacion de un observatorio para romper el techo de cristal de las mujeres para alcanzar los altos cargos judiciales. 

A finales de agosto Justicia anunció la creación un órgano asesor con la intención de revocar la reforma de 2014 del PP sobre justicia universal, que en la práctica supuso el fin de la jurisdicción española para perseguir crímenes contra la humanidad, al exigir como requisito para abrir una investigación que haya víctimas españolas, que el autor sea español o resida en España y se haya denegado su extradición.

El órgano se reunirá, bajo la presidencia de Delgado, con lo que se garantiza la presencia de una mujer, pero sus otros miembros son hombres: el secretario de Estado de Justicia, Manuel Dolz, como vicepresidente, el magistrado José Ricardo de Prada, los abogados Manuel Ollé y Miguel Ángel Vergara Céspedes y el catedrático ya jubilado y presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDH), Hernán Hormazábal. Ninguna mujer, pese a que la catedrática Alicia Gil Gil está considerada una eminencia en la materia y que hay abogadas, juezas y fiscalas que también podrían haber sido consultadas.

Antecedentes

La crítica a la paridad obligó a Catalá a incluir a contrarreloj a 15 mujeres en la comisión de codificación -12 con carácter permanente- para revisar los delitos sexuales, tras conocerse que no había ninguna en la Sección de Penal de la comisión de codificación, que llevaba sin reunirse desde que llegó al Gobierno Felipe González. Esta polémica, ligada a la que suscitó la sentencia de La Manada, contribuyó a que la propia ministra decidiera constituir otro consejo asesor para revisar desde la perspectiva de género la Ley de Enjuiciamiento Criminal de momento y el resto del ordenamiento en el futuro.

Este órgano que echo a andar este martes está formada por la magistrada Ana María Ferrer, la fiscal Elvira Tejada, la catedrática María Isabel González Cano, la abogada María Durán i Febrer y el catedrático Juan Luis Gómez Colomer. Sin embargo, la opción para el consejo asesor de la justicia universal no cuenta con más mujer que la propia ministra y, a diferencia de esta, el "nivel" de los miembros designados también es cuestionada.

Falta de pluralidad

Más allá de la contradicción que supone haberse olvidado de la paridad, su composición ha suscitado críticas por su falta de pluralidad y su poco nivel académico, ya que no cuenta con un solo catedrático en ejercicio de Derecho Penal o de Derecho Internacional Público. 

Todos sus miembros tienen alguna vinculación o, al menos, una buena relación, con la Fundación Internacional Baltasar Garzón (FIGBAR). Hasta cuenta con un abogado cuyo único mérito, según especialistas en justicia universal consultados por este diario, es ser asesor en ella. Según Justicia, Manuel Miguel Vergara es profesor de Derecho Penal en el Instituto de Empresa y colabora con el Tribunal Penal Internacional.

Esta circunstancia fue aprovechada este miércoles por el PP para interpelar a la ministra, a la que acusó de designarlos "más para dar cauce a 'vendettas' que para mejorar la justicia" y apuntar al exjuez Garzón, amigo personal de Delgado.

La ministra ha defendido el currículum de todos ellos, aunque solo ha citado expresamente a De Prada y a Ollé. El magistrado de la Audiencia Nacional, actualmente en el Mecanismo Residual para Tribunales Internacionales, es un ferviente defensor de la justicia universal. De tendencia progresista, es a quien se atribuyen los párrafos más duros de la sentencia de la Gürtel que provocó la moción de censura con la que el PSOE llegó al gobierno.

Ollé es el único al que no se cuestiona. Es miembro del Groupe d’Action Judiciaire de la Federación Internacional de Derechos Humanos y un habitual en los procedimientos relativos a justicia universal seguidos en la Audiencia Nacional. Ejerció la acusación contra el exmilitar argentino Adolfo Scilingo, único condenado en España por crímenes contra la humanidad, y en el genocidio de Guatemala. Su última intervención ha sido la defensa del extécnico del HSBC Hervé Falciani en la extradición cursada por Suiza, que ha sido rechazada. En esta labor colaboraba con el despacho de Garzón.