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HORARIOS ESCOLARES

¿El fin de las clases a las 15.00 horas en secundaria?

Ensenyament plantea reintroducir las cantinas escolares y reformular la jornada compactada

Los pedagogos desmontan las supuestas ventajas de acumular horas de clase

Carmen Jané

Comedor escolar.

Comedor escolar. / RICARD CUGAT

La jornada intensiva implantada en los institutos públicos catalanes sin pausa para comer podría tener los días contados. Desde la Conselleria d’Ensenyament, el 'conseller' Josep Bargalló se ha mostrado muy a favor de recuperar las cantinas escolares e intentar evitar que “jóvenes en edad de crecimiento se pasen muchas horas sin hacer una comida en condiciones” por la concentración de clases para salir antes. Lo propuso en el Parlament y lo ha repetido en varias de las visitas a centros educativos, como en el Vallès Occidental, que será la primera comarca en reactivar las cantinas para el curso 2019-2020, gracias a un acuerdo con el Consell Comarcal.

La medida cuenta con la aprobación de los pedagogos y los recelos de los sindicatos de profesores. Todos están pendientes de que Ensenyament presente un informe de evaluación de resultados, que prometió en su día la autora de la medida, la 'consellera' Irene Rigau, y que dos años más tarde, nadie ha visto.  

“No hay evidencias de que la jornada compactada mejore los resultados académicos, sino más bien de que los empeora, porque desciende la concentración y baja el rendimiento; sale más caro para los padres y hay familias que no pueden asumirlo, los alumnos duermen menos porque entran más temprano y no por ello se van a dormir antes, y no es verdad que se rinda menos a primera hora de la tarde”, asevera Ismael Palacín, director de la Fundació Jaume Bofill, que sostiene que “todos son inconvenientes y produce un horario de comidas muy poco saludable”.

Según recuerda, tan solo el 6% de los padres o las madres están en casa a mediodía, lo que hace que muchos alumnos "no encuentren a nadie cuando llegan y se agudicen los trastornos de soledad y depresión". “En los pocos países en que se ha implantado la han ido cambiando por jornadas a tiempo completo, porque el único argumento a favor es el mejor horario de los profesores”, remacha.

Turnos para los profesores

Según Palacín, reformular la jornada compactada, que no se sigue en la escuela concertada, no tendría que suponer un perjuicio para los docentes, que podrían establecer turnos para seguir teniendo tardes sin clase. “El argumento de reducir las becas comedor se ha terminado. Rigau justificó el cambio horario por criterios económicos pero la cantidad que se ha ahorrado es irrisoria. Solo se hizo para contentar a los profesores ante el recorte salarial”, sostiene.

Los sindicatos, por su parte, destacan que la jornada compactada ha reducido la conflictividad en las escuelas al eliminar el patio, y cuestionan cómo se va a volver a implantar las cantinas en los centros. “Nos han pedido que a las 12.30 coman los chicos en el aula. Sería un lío. Y si se les pregunta a los alumnos si quieren ir a clase por la tarde, ya sabemos cuál es la respuesta”, sostiene Ramon Font, de Ustec-STE, el sindicato mayoritario en Catalunya.

CCOO reclama “analizar la propuesta en su conjunto y no solo por lo que ocurre en entornos rurales, donde hay desplazamientos más largos para los alumnos. Queremos ver los resultados de una evaluación seria sobre la jornada compactada, que no se ha visto”, declara Manel Pulido.

Pausas cada dos horas

En UGT, en cambio,, se muestran partidarios de una jornada flexible con pausas cada dos horas (para desayunar y comer), con comedores escolares para que no sean una barrera social. “Lo que está claro es que si se suprime la jornada compactada, hay que dar servicio de comedor. Y eso tendría que poder decidirlo cada centro ”, afirma Jesús Martín.

Los padres, por su parte, ya mostraron su oposición cuando se implantó la medida y reclaman la evaluación que “no se ha hecho”. Para Fapac, es una desventaja más para la escuela pública y piden que se analice "cuál sería el mejor horario". “No hace falta que los profesores atiendan al comedor escolar. Ya ha profesionales para ello”, recuerda Pilar Gargallo, de la Federació de Moviments de Renovació Pedagògica de Catalunya (FMRPC).

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