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CREDIBILIDAD INFORMATIVA

Las escuelas catalanas, en pie de guerra contra las 'fake news'

La iniciativa de Ensenyament y el CAC se enmarca en el combate contra las 'fake news' encargada a los reguladores europeos

Descartan una asignatura y optan por incluirla como competencia en los currículos

Carmen Jané

Taller de periodismo con escolares.

Taller de periodismo con escolares. / PERE BATLLE

La mejor arma contra las fake news es la educación. Es la línea que defiende la Unión Europea, que ha promovido un grupo de expertos que dictaron una serie de conclusiones que se van implantando. Entre ellas, la legislativa, para obligar a las plataformas digitales a ser responsables de sus contenidos, el fomento del periodismo de calidad y la alfabetización mediática, a la que animaban a ayudar a educadores, reguladores audiovisuales y medios de comunicación.

Varias instituciones han recogido el testigo, entre ellas el Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC), que ha creado el programa EduCAC, para contribuir a la educación mediática en las escuelas y proponer “recursos educativos para hacer un uso crítico y responsable de los medios de comunicación”. “La educación mediática no tendría que ser solo reactiva sino claramente proactiva. La influencia de los medios de comunicación ha sido siempre suficientemente importante en la mente de los niños y jóvenes como para no prestarle la máxima atención educativa”, afirma Salvador Alsius, vicepresidente del CAC e impulsor del programa EduCAC.

La iniciativa ha sido presentada ya en congresos internacionales, como el de los reguladores europeos (EPRA, en inglés), y en dos talleres de formación del profesorado este mes de julio, uno en la Escola d’Estiu de Rosa Sensat y otro en la del Alt Empordà, en Figueres. Por el momento hay una web y un programa que arrancará de forma estable este próximo curso y que se presentará oficialmente este otoño.

Hasta el momento, cuatro centros educativos han realizado programas piloto: la escuela Solc de Sarrià, el instituto Vila de Gràcia, la Voramar del Poblenou (todas ellas en Barcelona) y el instituto Celestí Bellera de Granollers. Cada uno ha ido trabajando alguna de las unidades propuestas y ha compartido los resultados con los impulsores.

Guías del profesorado

Los cuatro han podido experimentar con las guías del profesorado y las unidades didácticas que a un nivel bastante avanzado trabajan partes del proceso informativo, desde cómo se hace un noticiario a qué es la agenda informativa o cómo los algoritmos de los buscadores y las redes sociales filtran la información que recibimos. Los ejemplos trabajan desde materiales de prensa diaria, cortos de TV-3 sobre cómo trabajan sus informativos, artículos de El Periódico sobre las cartas a los lectores o filmes como 'Spotlight', la oscarizada película sobre cómo los reporteros del Boston Globe destaparon que la Iglesia católica llevaba años ocultando casos de pederastia, un tema que todavía sigue vivo.

La intención es ayudar a los profesores a trabajar la educación mediática como competencia básica del currículo escolar. “Como competencias ya están previstas en la ESO, y aún se discute si ha de tener una asignatura propia, aunque la opinión mayoritaria es que en un momento en que se tiende a trabajar transversalmente y por proyectos, pues no tiene sentido compartimentar y crear una asignatura”, señala Alsius.

Entre los temas que se abordan está la cuestión de la credibilidad, el periodismo ciudadano, la publicidad, la información espectáculo, los bulos… “Todos tenemos experiencias directas de crisis de credibilidad. Yo mismo me harto de explicarles a familiares y amigos que tal mensaje que te envían por Whatsapp no es creíble y que hay que ver las fechas del contenido que se envía, por ejemplo”, señala Alsius.

Credibilidad de los medios

Las unidades didácticas de EduCAC trabajan también la credibilidad de los medios sobre los que reflexionan desde la opinión de reconocidos periodistas como de youtubers como Auronplay, con un vídeo demoledor en el que critica el poco rigor a la hora de buscar información sobre los youtubers, la especulación gratuita y la intromisión en sus ganancias.

Y no renuncian a incorporar nuevas formas de lenguaje audiovisual como las Stories como las que pueblan Instagram, Facebook o Snapchat.

“Sería inconcebible intentar educar en el audiovisual a niños de 12 años haciendo solo cineforums. Si se miran a los influencers es Youtube pues hay que ir por ahí, y cada vez hay más profesores que lo intentan. Pero hay mucho trabajo por hacer entre los docentes y de cara a las familias”, comenta el vicepresidente del CAC, profesor de periodismo y veterano de TV-3.

"Hemos seguido las unidades durante todo el curso, y trabajamos el tema de las fake news con alumnos de 15 y 16 años, explica Ramon Breu, profesor de la escuela Solc, una de las escuelas piloto, y creador de Cinescola. "Primero vimos un documental de TV-3 sobre el tema y luego pedimos a los alumnos que identificaran noticias sospechosas en diarios digitales y luego que expusieran por qué, y no acabábamos...", señala. Sus materiales están en abierto a disposición de quien quiera.

Una estrategia europea

Enseñar qué son los medios de comunicación y cómo trabajan para hacer periodismo de calidad es una de las estrategias que propone la Unión Europea en sus informes sobre cómo combatir las noticias falsas (fake news) que tanto daño hacen a la reputación de la prensa y a las democracias. Diversas iniciativas que ya estaban promoviendo la enseñanza de los medios de comunicación (media literacy) en las escuelas han ido virando desde la alfabetización sobre el lenguaje audiovisual a la difusión de cómo se trabaja en los medios para evitar un futuro de difusión de la mentira. 

Desde Drog, una organización holandesa, que ha lanzado un juego didáctico (Get bad news) para detectar noticias falsas, a Lie Detectors, una oenegé alemana que promueve que periodistas en activo vayan a las aulas a explicar cómo trabajan y reciban las observaciones de los escolares, más tendentes a consultar Instagram o Snapchat que sus medios. 

 

“Es algo en lo que todavía se puede hacer mucho, aunque si se hubiera hecho antes, no estaríamos donde estamos en cuanto a credibilidad de los medios y difusión de informaciones falsas”, afirma José Manuel Pérez Tornero, catedrático de periodismo de la UAB y miembro del comité de expertos de la Unión Europea sobre Media Literacy, que tienen previsto reunirse a finales de septiembre en el Parlamento Europeo para trabajar en una estrategia europea para asegurar la calidad de la información. “Van a ser una serie de recomendaciones, como primar los Erasmus+, o en el programa Horizonte 2020, favorecer la investigación sobre inteligencia artificial o el blockchain para asegurar la integridad de la cadena informativa”. 

 

Pérez Tornero hace unos años coordinó el estudio Emedus, que recopiló todas las iniciativas sobre media literacy en Europa. “Luego hicimos otro estudio sobre el impacto en cada país y el balance era bastante decepcionante, en España especialmente. En las escuelas, se usaba poco la televisión para enseñar, algo las películas y mucho menos las noticias. Ahora han visto, después de los escándalos por fake news en el Brexit o con Trump, que las redes sociales, que hacen que las opiniones sean más sectarias, están sustituyendo a los medios de comunicación y se está perdiendo la esfera pública”.