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LENGUAJE AUDIOVISUAL

Pioneros en usar el cine en clase

Algunas iniciativas ofrecen materiales audiovisuales a los profesores para utilizarlos en el aula

Carmen Jané

El equipo de Filmclub.

El equipo de Filmclub. / FILMCLUB

Usar el cine para enseñar en clase no es algo tan nuevo. Muchos profesores han recurrido a películas para explicar temas en clase y colectivos como Drac Màgic hace años que organizan actividades extraescolares y talleres para integrar el cine en la actividad escolar. Cinescola, la iniciativa de Ramon Breu, reúne y comparte materiales docentes y propuestas para utilizar películas en el currículo. 

“El cine en la escuela depende aún del voluntarismo”, señala Breu, un referente en la educación audiovisual en el aula, que comenzó a reunir sus materiales en el 2004 y ha logrado reunir recursos didácticos sobre 120 películas, algunas de ellas enviadas por otros profesores. “Trabajamos en el aula con películas, ofrecemos material didáctico y reivindicamos que el cine y la educación audiovisual penetre en la educación general. Empezamos en ESO y bachillerato porque cine infantil interesante hay poco”, afirma, aunque comienzan a entrar también en educación para adultos y aprendizajes no formales.

Ahora ha cedido materiales a Filmclub, un repositorio para docentes que se presenta como “el Netflix de los profesores” y que quiere salvar un escollo legal: que las películas no se pueden pasar libremente en las aulas por un tema de derechos de exhibición. “También es importante que se eduque en el respeto a los derechos de autor y que vean que no se piratean películas en clase. Muchos profesores se quedan todavía en el Youtube, pero por inercia”, señala Miquel Cerdà, impulsor de Filmclub.

Iniciada hace tres años con fondos europeos y avalada por un premio de emprendedores de la UOC, la idea de Filmclub está inspirada en Intofilm, una plataforma de la industria audiovisual británica que ofrece contenidos educativos a los docentes y que le sirve a productores y realizadores para captar nuevos públicos en las aulas. Una idea que pese a los esfuerzos no ha logrado cuajar en Catalunya ni en España, pese a los intentos de Aulafilm, que apoyan tanto el ministerio de Cultura como las asociaciones de productores, con contenidos en castellano. “Estamos trabajando para hacer acuerdos con festivales y presentar la iniciativa”, explica Cerdà.

Formatos cortos

La lista de temas en los materiales didácticos, pero hay clásicos. “Nos piden sobre todo material sobre el bullying, y luego historia, filosofía, matemáticas y educar en emociones y valores”. “Nuestra oferta diferencial también incluye fragmentos, porque la generación Youtube es difícil que aguante una película entera. Aunque a veces parece que no les interesa y luego te piden el final”, señala. “Tuvo más éxito un corto llamado 'Doble Check' sobre Whatsapp que la película 'La red social', en la que se aburrían”, afirma Cerdà. También aunque el horario en las escuelas innovadoras favorece que se pueda acabar una película sin dejar la mitad para otro día, hay quien prefiere no dedicar tanto tiempo a la película y la actividad. “Estamos intentando estrategias de clase invertida, en la que el alumno viene con la película vista y para eso pensamos en dar códigos para que los chicos lo vean en casa”, señala.

Breu, en cambio, defiende que las películas se trabajen por fragmentos y respetando el formato. “Más de 20 o 25 minutos seguidos no, porque es el límite que ponen atención los alumnos. Vamos hacia atrás, volvemos a ver la escena… Así se explica mejor. Ahora ya no van al cine a ver películas en pantalla grande, así que cuando lo hacen a oscuras, pues disfrutan más”, comenta. El docente defiende que la educación audiovisual ha de servir sobre todo para fomentar la conciencia crítica y artística de la imagen. Y sostiene que hay que trabajar el lenguaje audiovisual como gramática y fomentar la producción escolar creativa. Y si hay que recurrir a los youtubers, se recurre. “Va muy bien para hacer análisis crítico del discurso, poniéndolo en cuestión sin demonizarlos. Total, la educación es una carrera de fondo”, advierte.