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Empecemos por la infancia

MIREIA RECASENS. SAVE THE CHILDREN

Miembros de la Comisión de la Infancia, la adjunta al Síndic de Greuges y representantes de entidades sociales en el Parlament de Catalunya.

Miembros de la Comisión de la Infancia, la adjunta al Síndic de Greuges y representantes de entidades sociales en el Parlament de Catalunya. / Ferran Martí (Save the Children)

Para desarrollar al máximo sus capacidades, los niños y niñas necesitan que sus derechos estén garantizados. Catalunya siempre ha tenido unas leyes pioneras en materia de infancia, pero en la práctica no se han desplegado y no han contado con una inversión consecuente. El resultado es que 1 de cada 4 niños vive en situación de pobreza. De hecho, en un año la pobreza infantil en Catalunya, lejos de reducirse ha aumentado. Si en 2016 había 348.600 niños y niñas viviendo bajo el umbral de la pobreza, en 2017 había 385.600. Sin embargo, la inversión en protección social para la infancia es de las más bajas de Europa ya que solo representa el 0,8% del PIB, una cifra que contrasta con la media europea del 2,4%.

Las cifras demuestran que la pobreza afecta más a la infancia que a los otros colectivos ya que la tasa de pobreza infantil sigue siendo mucho más alta que la del resto de la población, en concreto 5,9 puntos. La pobreza ha aumentado un 4,7% entre la población general mientras que en la infancia lo ha hecho en un 10,6%. Es cierto que la Renta Garantizada de Ciudadanía, aprobada en septiembre de 2017, ha representado un avance para la infancia, no obstante, su lenta implementación no permite aún hablar de un progreso real para los niños.

Pero los niños no solo son el colectivo más vulnerable a la pobreza sino también a sufrir los delitos más graves y más violentos. 1 de cada 2 víctimas de agresión y abuso sexual es menor de edad. Sin embargo, los recursos especializados para atenderlos aún no se han creado. En Catalunya solo existen dos unidades especializadas en abuso sexual infantil, ambas en el área metropolitana de Barcelona. Otro de los problemas es la falta de formación de los profesionales que atienden estos casos, ya que siguen sin recibir formación y continuada sobre indicadores de detección del abuso y, a pesar de que existen protocoles de detección y derivación, muchos profesionales siguen sin conocerlos. Todo eso provoca una revictimización del niño o niña que ha sufrido abuso sexual. La misma situación se vive en el sistema judicial donde una vez denunciado, los niños tienen que volver a explicar hasta cuatro veces los hechos. Esta revictimización además de ser dañina para el niño es contraproducente ya que contamina el testimonio del menor y eso hace que 7 de cada 10 procesos judiciales iniciados no acaben en juicio oral por falta de pruebas.

Pero cuando hablamos de violencia contra la infancia todo lo que no sea prevención es llegar demasiado tarde, es llegar cuando el niño ya ha sido abusado. Por eso hace falta hacer hincapié en la prevención. Estudios llevados a cabo en Estados Unidos y Canadá demuestran que los programas de prevención pueden reducir hasta la mitad la posibilidad de sufrir abusos. Eso es porque los niños conocen que es el abuso, saben reconocer situaciones de riesgos, y si pasa saben cómo pararlo y comunicarlo porque tienen las herramientas para protegerse.

La infancia es también quien sufre más las consecuencias de las migraciones. El año pasado, 1.500 menores extranjeros no acompañados (MENA) llegaron a Catalunya. Las cifras siguen al alza: desde principios de 2018 ya han llegado un millar, pero los recursos para recibir y atender a estos menores aún no son los adecuados. En muchas ocasiones el sistema continúa primando su condición de extranjero a la de menor. 

Desde Save the Children hemos presentado una hoja de ruta para la infancia, con diez puntos imprescindibles para mejorar la situación de los niños y niñas en Catalunya. Entre las recomendaciones proponemos: aumentar la inversión pública en protección social para la infancia hasta el 2,4% del PIB; desplegar todos los artículos de la Llei d’Infància 14/2010; crear los recursos de atención especializada en abuso sexual infantil tomando como modelo las “Casas de niños” de los países nórdicos, que coordinan en un mismo espacio sistema de protección y sistema judicial, dando una atención integral a los niños. También pedimos la figura del guardián de los MENA, una persona que les acompañe desde su llegada hasta su emancipación para asegurar que sus derechos se cumplen.

Además, hemos lanzado la campaña #legislaturainfància para pedirle al Govern de la Generalitat que priorice e invierta en infancia. Los miembros de la Comisión de la Infancia del Parlament de Catalunya, distintas entidades sociales y caras conocidas como el grupo La Pegatina y las actrices Anna Bertran, Anna Barrachina y Júlia Creus ya han dado su apoyo.

Solo empezando por la infancia conseguiremos tener una sociedad más justa y libre de violencia. Por eso, esta tiene que ser la legislatura de la infancia.

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