Ir a contenido

fiestas populares

"Los Sanfermines son ahora más seguros que años atrás"

Colectivos feministas cargan contra la imagen de que Pamplona es "una ciudad sin ley" y reivindican su labor

El 'caso Nagore Laffage', hace 10 años, marcó un "punto de inflexión" en la lucha contra la violencia machista

Beatriz Pérez

Magaly Rodríguez y Lorena López, miembros del colectivo feminista Andrea y Lunes Lilas.

Magaly Rodríguez y Lorena López, miembros del colectivo feminista Andrea y Lunes Lilas. / DANNY CAMINAL

A principios de esta semana diferentes entidades feministas y colectivos populares de Pamplona se desmarcaron tajantemente de la iniciativa que, a través de las redes sociales, pedía a las mujeres vestir de negro el día del Chupinazo de San Fermín. Consideran que el respeto por la ideosincrasia de sus fiestas se puede conjugar con el más absoluto rechazo a la violencia machista. Ambas cosas, para los colectivos, son posibles y no deben ser mezcladas. Pamplona debía amanecer este viernes de blanco y rojo, no de negro. Y así fue.

"Nos sentó mal esta convocatoria porque durante todo el año estamos pensando qué es lo mejor. Para la gente de aquí es muy importante vestirse de rojo y blanco este día", explica Zuriñe Altable, integrante de la plataforma feminista Gora Iruñea!, que se creó hace 10 años y que, desde hace cinco, trabaja con un protocolo propio antiagresiones en las fiestas populares. Los ejes del mismo son la prevención (que incluye paneles informativos y talleres de formación), un guion con las pautas que deben ser seguidas en caso de agresión y la respuesta, que depende de la intensidad del ataque.

Además, Gora Iruñea! cuenta con un teléfono de denuncias para fiestas como los Sanfermines (el 699 687 687). "No es asistencial [para eso está el 112]. Pero sirve para hacer una radiografía de lo que pasa en estas fiestas", matiza Altable. Desde el 2014, esta plataforma trabaja conjuntamente con el ayuntamiento para establecer un marco común antiagresiones machistas en Sanfermines. La campaña de la mano roja, por ejemplo, es conjunta. 

Altable destaca que el trabajo de las feministas de Navarra viene de lejos. Aunque hubo un hecho que empujó al ayuntamiento a dar una respuesta institucional al machismo: las imágenes de mujeres medio desnudas y siendo tocadas por hombres el día del Chupinazo en el 2014. "Los medios pusieron el foco ahí. El ayuntamiento vio, como siempre habíamos dicho nosotras, que había agresiones. Dejaron de llamarnos histéricas y locas. Y en un año floreció todo nuestro trabajo", cuenta.

Sanfermines ahora "más seguros"

Aun así, esta joven lamenta que se haya vendido la imagen de que Pamplona es una "ciudad sin ley donde todo está permitido". Actualmente, dice, los pamplonicos están "pagando las consecuencias" de aquella propaganda, pero matiza que los Sanfermines son ahora "más seguros" que hace otros años. Por eso rechaza la llamada a "boicotear" estas fiestas a raíz de la sentencia de 'La manada'.

"Alguna gente cogió miedo. Pero nosotras insistimos en que las noches son nuestras", dice por su parte Magaly Rodríguez, miembro de la asociación feminista Andrea, creada en 1979. Dentro de ella se encuentra el movimiento Lunes Lilas, nacido a raíz el 'caso Nagore Laffage'. El primer lunes de cada mes se concentran en la plaza del ayuntamiento para expresar su respulsa por el asesinato, hace 10 años, de esta joven en Sanfermines.

Según Rodríguez, aquella muerte marcó "un punto de inflexión". "Nos marcó porque a Nagore la mataron por decir que no. Pero marcó al movimiento feminista, no a los Sanfermines", concreta a su lado Lorena López, también integrante de Andrea y Lunes Lilas. El lunes pasado celebraron un homenaje por la joven Laffage y la noche del miércoles tuvo lugar una manifestación contra el heteropatriarcado. Pero todo se celebró antes de los Sanfermines para no interferir en una festividad en la que el alcohol y el desfase son solo una pequeñísima parte.

Andrea y Lunes Lilas, que comparte con Gora Iruñea! la mesa de Igualdad del ayuntamiento, consideran "adecuadas" las medidas municipales para prevenir las agresiones en San Fermín, pero subrayan que estos actos dependen, principalmente, de la "educación y cultura de base" de cada uno, en palabras de López.