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El Aquarius llegará el domingo y puede haber expulsiones

El Gobierno informa de que los inmigrantes serán tratados "uno a uno" para ver donde se les acomoda y sus necesidades

El Periódico

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá.

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá. / JOSE LUIS ROCA

El Gobierno ha confirmado que espera la llegada del barco 'Aquarius' el domingo, previsiblemente antes de las 11, y ha señalado que los inmigrantes que viajan a bordo serán atendidos por los servicios sanitarios antes de que desembarquen y después serán tratados "uno a uno" para ver "donde se les acomoda y sus necesidades".

La portavoz del Ejecutivo, Isabel Celáa, ha confirmado que España actuará como frontera europea en el tratamiento a los migrantes, lo que implica que podría haber expulsiones.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la también portavoz de Educación ha admitido no puede descartarse que algunos de los 630 inmigrantes puedan ser devueltos a sus países de origen, en el caso de que tengan antecedentes penales o prohibición de entrada.

"Nada es descartable, todo el mundo conocerá si tiene estatus de refugiado, si es inmigrante económico, incluso si efectivamente tiene delitos que le hacen acreedor a ser expulsado", ha precisado.

Como frontera europea

Celaá ha asegurado que España va actuar "con toda la normalidad" como frontera europea en cuanto a protocolos sanitarios y policiales, y ha precisado que la "única excepcionalidad" es que se trata de "un acto profundo y solemne de solidaridad y de prestación de auxilio" con las 630 personas que fueron rescatadas en el Mediterráneo por el buque Aquarius.

Esta excepcionalidad, según señalaron a Europa Press diversas fuentes, implica que los migrantes entrarán en el país invitados por el Gobierno español por razones humanitarias y contarán con un permiso inicial de estancia de 90 días, tal y como recoge la normativa europea y nacional. Pasado ese periodo, a los que no reúnan los requisitos para residir en el país se les abrirá un procedimiento para su expulsión.

Un problema europeo

Por otro lado, Celaá ha manifestado que el deseo de Pedro Sanchez al ofrecer España como puerto para que desembarquen es "dar un aldabonazo", que "sirva de catalizador" para que la UE se disponga a afrontar la inmigración ilegal de forma conjunta a nivel europeo.

"Este no es un asunto español, ni italiano ni griego", sino que somos "Europa" y como tal afecta a todos los países miembros, ha destacado.