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SUCESOS

La autopsia constata que la niña de Vilanova murió asfixiada

El examen forense no confirma una violación pero sí recoge indicios que apuntan a un crimen con móvil sexual

El Periódico

Un mosso introduce al presunto homicida en su domicilio para proceder al registro de la vivienda, el martes.

Un mosso introduce al presunto homicida en su domicilio para proceder al registro de la vivienda, el martes. / EFE / Andreu Dalmau

La autopsia de la menor de 13 años asesinada la pasada semana en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) constata que murió asfixiada. Según han informado a Europa Press fuentes cercanas al caso, el informe forense determina que la menor fue asfixiada, sin llegar a determinar si fue estrangulada o ahogada de otro modo.

Los médicos del Institut de Medicina Legal i Ciències Forenses, durante su examen, no han hallado indicios sólidos de que la niña hubiera sufrido una violación antes de ser asesinada. Aunque la autopsia sí recoge otros indicios que apuntan a que el crimen que cometió Juan Francisco López, el hombre de 42 años detenido por el asesinato de Laia, respondiera a un móvil sexual. 

El examen forense recoge que la menor tenía diversas lesiones de arma blanca perimortem -justo antes o justo después de morir-, que no fueron causa de la muerte, todas en la parte superior del cuerpo.

Juan Francisco, tras pasar a disposición judicial, ingresó el viernes en la unidad hospitalaria psiquiátrica del centro penitenciario de Brians I en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Durante su declaración ante la jueza de Instrucción 1 de Vilanova i la Geltrú, el pasado jueves, López, que fue sorprendido con el cadáver de la menor escondido en una habitación de su casa, afirmó que no recordaba nada de lo sucedido y que solo cuando recuperó la conciencia se dio cuenta de que la niña estaba muerta. Durante esta declaración, el sospechoso se derrumbó y llegó a exclamar que no era capaz de saber si "era o no un monstruo".  

Citados testigos

Para este jueves están citados en el Juzgado de Vilanova más de una decena de testigos, entre los que están los dos tíos de la menor que hallaron el cadáver en casa del detenido, la exmujer del principal sospechoso, tres vecinos y agentes de los Mossos y la Policía Local que actuaron en el caso.

Las declaraciones comenzarán a las 9.30 horas y está previsto que duren toda la mañana, han informado fuentes jurídicas, y en los próximos días se pedirán nuevos exámenes psicológicos al detenido, que no está previsto de momento que vuelva a declarar.

Un crimen inconcebible

Laia, de 13 años, salió a las 19.00 horas de la casa de sus abuelos, en el 2ª primera del número 26 de la avenida Cubelles, y se dirigía a la calle, donde la esperaba su padre dentro del coche. Para hacer ese trayecto, tuvo que cruzar por delante del 1º 1ª, la casa en la que Juan Francisco se encontraba solo dado que su padre estaba en el hospital junto a su mujer -que fallecería horas después-. En ese instante, el hombre debió de coger por la fuerza a la menor para obligarla a entrar en su domicilio. 

Tras matarla, el hombre se puso a lavar la casa chapuceramente, incluso llegó a pasar la fregona, con el objetivo de borrar las pistas. Esto provocó que la reconstrucción del crimen que los policías llevaron a cabo el martes en presencia del sospechoso se alargara mucho más de lo previsto. Después de tratar de limpiar la casa, Juan Francisco se duchó.

La primera vez que los tíos de Laia, en compañía de dos agentes de los Mossos, llamaron a su puerta, sobre las 21.30 horas, él les abrió ataviado únicamente con una toalla. Según fuentes policiales, cuando la menor fue hallada por sus tíos, que entraron por la fuerza en el domicilio de Juan Francisco tras desconfiar de su actitud, ella estaba semidesnuda. La Policía Local de Vilanova i la Geltrú tuvo que intervenir para impedir que familiares y vecinos terminaran linchándolo.

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