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Hallado un tiburón peregrino de casi 7 metros en Llançà

El animal apareció muerto en las redes de un barco pesquero

ACN

El tiburón pelegrino, pescado en Llançà. / ACN VIDEO

Un tiburón peregrino de entre seis y siete metros de largo y cinco toneladas de peso fue pescado el miércoles por un barco de arrastre del puerto de Llançà (Alt Empordà). El ejemplar, que ya estaba muerto cuando fue capturado, apareció en las redes de los pescadores cuando las recogieron para recoger la caputa de la jornada. Como no podian retirarlo debido a sus grandes dimensiones, decidieron llevarlo hasta el puerto. Una vez allí, lo sacaron de la barca con la ayuda de una grúa y posteriormente la misma embarcación lo remolcó mar adentro para hundirlo.

Desde la cofradía de pescadores han explicado que no tenían suficiente espacio para guardar el tiburón y decidieron devolverlo al agua. El hallazgo generó una gran expectación en el puerto y muchas personas se acercaron para tomar imágenes y grabar vídeos antes de que se llevaran el animal.

Esta no es la primera vez que se captura un ejemplar de tales características. Según fuentes del puerto, hace unos años se pescó otro tiburón que medía casi el doble que este último. De hecho, no es extraño encontrarlos en esta zona porque esta especie acostumbra a nadar en zonas templadas.

El tiburón peregrino capturado en Llançà. / cEDIDA A LA ACN

Especie protegida

El tiburón peregrino es una especie protegida y se alimenta de pláncton, peces pequeños y de algunos invertebrados. Se le considera uno de los peces más grandes del mundo, después del tiburón ballena. I es que suelen medir entre seis y ocho metros aunque algunas veces se han detectado ejemplares de más de 12 metros.

Uno de los últimos tiburones que se localizó en esa zona fue un tiburón zorro encontrado en el Port de la Selva que medía cinco metros y pesaba 220 kilos. El ejemplar se enredó en la red de un pescador cuando faenaba en la zona de cala Taballera, en pleno Cap de Creus. Com en el caso de la embarcación de Llançà, el tiburón ya estaba muerto cuando el pescador lo recogió con la red. La necropsia efectuada por los profesionales de la facultad de Veterinaria de la Universitat Autónoma de Barcelona determino que el animal no sufría ninguna enfermedad y que probablemente perdió la vida al quedarse enganchado a la malla de la embarcación cuando perseguía un banco de peces.

Temas: Pesca