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Les quitaron a sus hijos

Triste Día de la Madre en Puerta del Sol

Asociaciones de familias de bebés robados se concentran en Madrid para reclamar el cese de obstáculos a la investigación

Los casos catalanes de Montse Roca y Paula Hernández han estado representados en la manifestación madrileña

Juan José Fernández

Madres de las tres asociaciones de bebés robados de Madrid se han concentrado este domingo en la Puerta del Sol.

Madres de las tres asociaciones de bebés robados de Madrid se han concentrado este domingo en la Puerta del Sol.

Como cada año desde hace seis, madres, padres y familiares de bebés robados de tres asociaciones se han concentrado este domingo en la Puerta del Sol de Madrid para que no se pierda la memoria de su sufrimiento, y para reclamar que cesen los obstáculos a las investigaciones judiciales de sus casos.

Lo que comenzó siendo una reunión de una veintena de afectados en la plaza del Callao se ha convertido con los años en una concentración de mayor relieve para subrayar la pervivencia sin resolver de una atrocidad del franquismo que se extendió hasta los ochenta. Este año han acudido tres centenares de personas, la mayoría madres, con el apoyo de asociaciones de Memoria Histórica.

Este doliente colectivo, acostumbrado al archivo de casos por falta de pruebas -cuando no por indolencia en las pesquisas policiales- exige la "investigación exahustiva de todas las denuncias presentadas". 

En un comunicado difundido antes de la manifestación, las asociaciones SOS Bebés Robados, Todos Los Niños Robados Son También Mis Niños y Adelante Bebés Robados han recordado que "entre 1936 y hasta bien entrada la democracia miles de niñas y niños fueron robados de cárceles, clínicas y hospitales cambiando la vida y la identidas de miles de personas (...) Los autores de esos robos, a día de hoy, gozan de la más absoluta impunidad". 

Regalos vacíos

Como en otras ocasiones, la concentración se ha realizado en torno a un rito sentimental y triste: las y los manifestantes han amontonado en la plaza numerosas cajas de cartón vacías envueltas en papel regalo. Son los obsequios de un particular Día de la Madre: no hay nada bajo el celofán de colorines, como símbolo del vacío que aqueja a estas familias. "Estamos por aquí madres que llevan 30 y 40 años sin recibir el regalo de su hijo o hija", contaba María Cruz Rodrigo Hernández, presidenta de SOS Bebés Robados.

"Hemos venido madres que llevan 30 y 40 años sin recibir el regalo de su hijo o hija", dice Mari Cruz Rodrigo

Mari Cruz, de 59 años, es esposa de un taxista madrileño. Ambos han tenido otros hijos, pero eso no ha paliado el dolor y la incertidumbre que les marca desde que alguien sacó al segundo de su descendencia de la incubadora del Hospital 12 de Octubre. Fue el 18 de agosto de 1980. Cinco días antes, supuestamente, habían metido allí al niño porque tenía un pulmón inmaduro. El expediente se resolvió con una breve comunicación de que el bebé había muerto por infarto. No se les entregó el cuerpo ni hubo entierro.

Treinta y ocho años después, Mari Cruz resume así la principal reivindicación del colectivo: "Lo que queremos es que el próximo año sean nuestros hijos quienes nos den el regalo del Día de la Madre personalmente".

Presencia catalana

Por la Puerta del Sol, entre mujeres con símbolos amarillos y morados, se ha movido como una manifestante más entre las cajas vacías otra madre sin hijo. Paula Hernández denuncia el robo de su bebé (nunca le dijeron el sexo) en el Hospital Sant Bernabé de Berga (Barcelona) el 21 de junio de 1974. Ella y su marido residían en la ciudad por motivos laborales. Su niño iba a ser el primer catalán de la familia.

A la izquierda, la caja de regalo vacía que ha enviado la madre tarraconense Montse Roca. A la derecha, Paula Hernández, cuyo bebé desapareció en el Hospital de Berga. / M. C.

En la concentración de Madrid también han estado presentes otros detalles de la memoria catalana de estos sucesos. La madre Montse Roca ha enviado desde Tarragona una caja rectangular de regalo. Roca denuncia la pérdida de un hijo el 1 de septiembre de 1976 en el Hospital Joan XXIII.  Le dijeron que había nacido muerto.

Con los años, a Roca le han surgido kafkianas preguntas que la roen por dentro: si el niño nació muerto, ¿cómo es que figura en su expediente que le dieron lactancia artificial? ¿Y cómo es que ese expediente no está en el Joan XXIII sino en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona? Y, sobre todo, ¿por qué no hay anotación alguna de entrada de bebés en el cementerio ese día?

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