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discapacidad intelectual

Bienvenidos al Aderes, el club que ha inspirado la película 'Campeones'

Sin apenas medios, el equipo de Burjassot ganó 12 campeonatos de baloncesto de España casi seguidos nada más crearse

Nacho Herrero

Jugadores del equipo de baloncesto Aderes, en el pabellón de Burjassot, esta semana.

Jugadores del equipo de baloncesto Aderes, en el pabellón de Burjassot, esta semana. / MIGUEL LORENZO

Los ‘Campeones’ de Javier Fesser se merendaron este fin de semana en el duelo de taquillas a Steven Spielberg, un título más que añadir a la larga lista de éxitos del Aderes, el humilde club de Burjassot (Valencia) que inspira la película y que ganó entre 1999 y el 2014, casi seguidos, 12 campeonatos de baloncesto de España para personas con discapacidad intelectual nada más crearse el equipo. La gesta está ahora en el cine pero ellos siguen con sus entrenamientos de los martes y los jueves, dispersos pero a la vez sorprendentemente organizados.

Con Javier Gutiérrez en el papel de entrenador, es una de esas películas de las que se dice que deben servir para ayudar a mejorar la integración, pero Paco Sánchez, jugador entonces y ahora del Aderes, desnuda la teoría. "Hay gente que dice 'esta película me ha hecho verlos de otra manera'. Pues para eso no hace falta una película, ven a cualquiera de nuestros entrenamientos y lo verás en directo y de una manera real", explica con una apabullante sencillez.

"La película habrá roto barreras, pero espero que se rompan  muchas más y no solo viendo películas, sino atreviéndote a hablar con una persona a la que solo ves como discapacitada"

Paco Sánchez

Jugador del Aderes

"La película habrá roto barreras, pero espero que se rompan muchas más y no solo viendo películas, sino atreviéndote a hablar con una persona a la que solo ves como discapacitada. De esta manera sí que se te caerán muros", dispara. Y lanza la pelota desde detrás de la canasta a ver si entra. Pese a todo, cree que la película tendrá su efecto. "Ayudará a que no nos vean como a gente a la que hay que tener apartada. Tenemos una discapacidad como tú tienes otra, la única diferencia es que la mía está marcada y la de otras personas no", resume. Más claro, el agua. La suya es un trastorno depresivo recurrente. "Tela", apunta. "¡Ah! Y la columna destrozada", remarca. Porque al final esto es baloncesto. "Fuera de la pista ves a un discapacitado pero dentro ves a un jugador", señala.

Ejemplo en la victoria y en la derrota

Él llegó cuando el equipo "había pasado una crisis y había bajando al tercer puesto, necesitaba un pequeño empujón e igual se lo di yo, pero seguro que ellos me lo dieron a mí". Nada ha cambiado pese a que hace tres años que no ganan el campeonato. "Es un orgullo y un honor formar parte del Aderes y de la vida de esta gente. Compartir con ellos vivencias dentro y fuera de la cancha. Tenemos un grado de conexión bastante cañero", asegura. Tampoco ha cambiado la relación con los otros equipos. "Hay rivalidad en la pista y amistad después. Si hay un equipo con bastante más discapacidad intentas ganar pero no avasallar, bajas un poco los brazos o haces el pasillo para que entren y eso te vuelve al ver la alegría cuando la meten. O cuando fallan pero han podido tirar", relata.

"Ganan y son amigos del rival. Pierden y son amigos del rival"

Alberto Dolz

Entrenador del Aderes

El Gutiérrez de turno es desde hace tres años Alberto Dolz, que afirma que para él es "una pasada" entrenarlos. "Me llena mucho, está muy bien pagado a nivel personal", señala. Aún se sorprende de lo que pueden avanzar en un mes pero también de cómo se ayudan. "Nunca he oído que uno le diga a otro: 'Tú tienes esto o lo otro'. Son una piña", remarca. Y saben encajar. "Ganan y son amigos del rival, pierden y son amigos del rival. Son conscientes de que fueron campeones, y de que ahora estamos en una época totalmente nueva. Y vienen con ilusión", explica.

Un proyecto, millones de recuerdos

José Arturo Gisbert es el actual presidente y cuenta resignado que su hijo se ha saltado el entrenamiento "porque se ha vuelto a echar novia". Era la mano derecha de Julio Talavera, que dirigió la asociación 20 años. Ahora tienen 36 jugadores, incluidas algunas chicas, y hay equipo de futbol sala, natación, petanca o tenis de mesa. "El deporte lo es todo para ellos. Hacen gimnasia y se unen. Es una pasada", señala. También tienen un aula de formación y dan música o cocina. Todo por una cuota de 20 euros al mes que completan las ayudas que reciben del Ayuntamiento de Burjassot y de la Diputación.

Gisbert recuerda que en el primer campeonato de España su hijo se puso tan nervioso que se escapó por la noche y hubo que salir a buscarlo por Mojácar. Anécdotas tienen mil y muchas salen en la película. Benjamín García es el padre de Jonathan y confiesa que ya la ha visto tres veces. "Y en las tres he acabado llorando". "Está todo 'clavao' a como pasó. La tiene que ver todo el mundo. Hay personas que aún los discriminan o los miran por encima del hombro y creo que si ven la película, cambiarán", asegura esperanzado. "Son muy generosos, te dan más de lo que les das, no tienen maldad. Son más que campeones", recalca.

"La película es muy chula", asegura Amparo Lara, mujer del ya fallecido Talavera. "Salían y decíamos, 'mira ese es Cristóbal', 'ese es Paco'. Nos veíamos reflejados. Y han dejado el nombre de mi marido", apunta orgullosa. "Es bastante buena", confirma Sánchez. "Era raro porque casi todas las vivencias que aparecen son nuestras. Era como ver algo viejo pero nuevo. Los personajes tienen bastante de nosotros. Yo veo cosas mías en varios", señala. Cuentan también que hubo un primer proyecto en el que ellos eran los actores y que después se planteó que fueran el rival de los ‘Campeones’ en el último partido de la película. Pero ellos saben que a veces se gana y otras se pierde y no pasa nada.

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