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Sin casa y sin salud

Las personas sin vivienda digna tienen cuatro veces más problemas mentales

La PAH ha analizado el impacto en la salud de los deshaucios, los desalojos y la precariedad

Teresa Pérez

Cecilia, afectada por la pobreza energética, en su piso de alquiler de Nou Barris.

Cecilia, afectada por la pobreza energética, en su piso de alquiler de Nou Barris. / CARLOS MONTAÑÉS

Las personas que carecen de una vivienda digna y, además, sufren pobreza energética tienen cuatro veces más problemas mentales que el resto de la población. Así lo constata el informe 'Radiografies de la situación del dret a l’habitatge, la pobresa energética i el seu impacte en la salut a Barcelona' que se ha presentado este martes.

La fotografía, obtenida a partir de una encuesta realizada a un centenar de personas atendidas por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), revela que el 82% de las mujeres consultadas y el 70% de los hombres sufren ansiedad o depresión frente al 20% y el 16%, respectivamente del resto de ciudadanos.

Encadenar desahucios

Muchas de estas personas han encadenado desahucios. Han sufrido desalojos por impago de hipoteca, por no poder hacer frente al alquiler  y, por último,  también han sido desalojadas de las casas que se han visto obligadas a ocupar ante la falta de alternativas. El estudio revela además que el 48% de los encuestados sufren pobreza energética y que un 73% de ellos ha 'okupado' la vivienda en la que reside en la actualidad, y de ellos un 38% tiene pinchados los suministros de agua, luz o gas.

Anna Novoa, técnica de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ha relatado los rasgos de la vivienda que inciden en la salud. Entre las deficiencias ha citado la dimensión del piso, la duración de los contratos, el barrio donde se ubica la residencia y también las dificultades o el retraso en los pagos. El informe recomienda que "se evite la sobremedicación con fármacos" y se potencien otro tipo de ayudas como acudir a las plataformas ciudadanas como la PAH o la APE.

En la elaboración de esta radiografía sobre la precariedad han participado además de la Agencia de Salud Pública otras entidades como la PAH, la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) y el Observatorio DESC.

Emergencia social

María Campuzano, portavoz de la APE, ha denunciado "el acoso" que sufren algunos usuarios por parte de las empresas suministradoras. El 18% de los consultados ha reconocido haber sido objeto de estas prácticas intimidatorias. Más de la mitad de los encuestados tienen retrasos en el pago de las facturas y de estos, tres cuartas partes adeuda más de tres recibos.

Lucía Delgado, portavoz de la PAH, ha reconocido que a un 90% de la gente que acude a las sedes de la plataforma les quedan menos de 400 euros para pasar el mes después de haber pagado la hipoteca. Delgado ha asegurado que "este informe es primordial. Hablamos de números pero son personas. Son familias que están buscando soluciones dignas, y que sus vidas están afectadas a nivel de salud y familiar". A su juicio, estamos en una situación de emergencia social. "No podemos tener una sociedad enferma", ha concluido, al tiempo que se le ha quebrado la voz al explicar los tres desahucios a los que ha asistido la mañana del martes en Ciutat Vella.

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