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CAMBIO DE NORMATIVA DE LA UE

Los europeos ya pueden viajar con sus suscripciones de vídeo o música favoritas

Este domingo entra en vigor el reglamento que garantiza la portabilidad de contenidos digitales

Bruselas cifra en 72 millones el número de personas que aprovecharán las nuevas reglas para el 2020

Silvia Martinez / Bruselas

Un usuario de Netflix con su tableta.

Un usuario de Netflix con su tableta. / ELISE AMENDOLA

Los abonados a Netflix, Spotify, HBO, Amazon Prime o cualquier otra plataforma de vídeo, música o vídeojuegos están de enhorabuena. A partir de este domingo entra en vigor la nueva normativa sobre portabilidad digital, lo que significa que todos aquellos ciudadanos que lo deseen podrán acceder a los servicios que tienen contratados no solo en casa, también cuando viajen de forma temporal, por un período de tiempo limitado, a otro país de la Unión Europea.

Dicho de otro modo, podrán seguir disfrutando de su suscripción a series, películas, partidos de fútbol o vídeojuegos cuando crucen la frontera sin pagar ninguna tasa o coste adicional, algo difícil hasta ahora y un factor clave a juicio del 60% de los jóvenes a la hora de contratar un servicio u otro. “Viaje donde uno viaje en la UE no se perderá sus películas, series de televisión, retransmisiones deportivas, juegos o libros electrónicos favoritos a los que se haya suscrito digitalmente en su hogar”, se congratulaba esta semana la Comisión Europea.

Cambio de costumbres

La nueva normativa es la respuesta a los cambios registrados en los últimos años en el comportamiento de los consumidores y al mayor uso de las nuevas tecnologías. Según datos de la Comisión Europea, las suscripciones a servicios de vídeo crecieron entre el 2010 y el 2014 un 113%, y el número de usuarios un 56% entre el 2014 y el 2015. Además, casi el 11% de los hogares europeos –según la Unión Europea de Radiodifusión- tenían una suscripción a un servicio de vídeo a la carta en 2016, el 54% a Netflix, y se estima que al menos 29 millones de personas –el 5,7% de los consumidores europeos- podrían hacer uso de la portabilidad y hasta 72 millones para el año 2020 en el caso de todos los servicios digitales.

Hasta ahora, la existencia de limitaciones geográficas hacía que si un suscriptor español de Netflix quería acceder a los contenidos del catálogo español en Francia le saltaba una leyenda que decía “contenido solo disponible en su país”. A partir de ahora, la compañía tendrá que ofrecer a los suscriptores la posibilidad de acceder a los mismos contenidos a los que tiene acceso en su país de residencia. La portabilidad solo será obligatoria para los servicios de pago y siempre que el cliente haga uso de forma temporal.

Medidas para evitar abusos

La normativa incluye algunas garantías para las plataformas con el objetivo de evitar abusos y que los clientes aprovechen para contratar suscripciones en países donde donde no residen pero son más baratas. Para ello, los proveedores de contenidos podrán verificar la ubicación del suscriptor a través de la dirección IP, la dirección incluida en la factura o la existencia de contratos de internet. El reglamento tiene carácter retroactivo, lo que significa que se aplica también a los contratos en vigor. Es decir, quienes tengan contratos antes del 1 de abril se beneficiarán también de la portabilidad de contenidos.

“Son cambios importantes” porque “aquellos que viajan por trabajo, vacaciones o estudio podrán seguir viendo sus series favoritas o el próximo partido de la Champios.” Pero “esto solo puede ser el primer paso. La UE debe tomar medidas para permitir a la gente ver películas en internet, series o eventos deportivos de canales extranjeros”, reivindica Monique Goyens, directora de la oficina europea del consumidor (BEUC en sus siglas en inglés).

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