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edubarómetro de la bofill

La ESO aún se resiste a la innovación

Solo un tercio de los centros de secundaria usan nuevas metodologías, frente al 50% de infantil y primaria

María Jesús Ibáñez

Alumnos del instituto escuela Trinitat Nova de Barcelona, uno de los centros que incorpora nuevas metodologías.

Alumnos del instituto escuela Trinitat Nova de Barcelona, uno de los centros que incorpora nuevas metodologías. / MARTÍ FRADERA

Por entusiasmo y por pragmatismo. Cerca del 64% de los docentes catalanes se muestran partidarios, según el Edubarómetro de la fundación Jaume Bofill, de que sus escuelas apuesten por la innovación. "Hay que ser práctico y hay que combinar los métodos tradicionales e innovadores que funcionen en el aula", dice el 31,1% de ellos. "La innovación es uno de nuestros retos principales y hay que avanzar hacia ella con firmeza", afirma un 30% de los encuestados. 

"El reto, sin embargo, sigue siendo la educación secundaria, la etapa en la que se tendrían que invertir más esfuerzos, según nos señalan los docentes", ha señalado Ismael Palacín, director de la Bofill. Así las cosas, mientras en infantil y en primaria, más de la mitad de los centros educativos están ya trabajando según metodologías innovadoras, en la ESO el porcentaje cae el 36,5%. Y mientras solo un 2% de las escuelas de infantil y primaria dicen que no se plantean ningún tipo de innovación, en los institutos la tasa sube hasta el 4,7%.

Hay, con todo, un 45% de centros de secundaria que están realizando avances, aunque estos sean todavía tímido y muy iniciales o porque se trata de algún profesor que lo intenta de modo individual dentro de su propia aula. "Los participantes en la encuesta muestran una actitud de respeto hacia la innovación y la mayoría parecen haber visto que ha llegado el momento de pasar de un modelo de producción industrial de la enseñanza a un modelo que atienda a los alumnos de manera individualizada", ha subrayado el inspector de Ensenyament, Xavier Chavarría.