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la gestión de las emergencias

Los expertos avalan las inéditas restricciones por la nevada frente a la indignación de los transportistas

Juzgan correcto el veto de camiones y la suspensión del transporte escolar porque priorizan la seguridad de los ciudadanos

Protecció Civil ha estrenado en este episodio un modelo basado en la anticipación durante nevadas excepcionales

Guillem Sànchez

Camiones parados en la A-2 a la altura de Bell.lloc.

Camiones parados en la A-2 a la altura de Bell.lloc. / RAMON GABRIEL (DEFOTO)

Las medidas decretadas por la Generalitat para prevenir incidencias durante el episodio de nieve que ha vivido Catalunya este miércoles no tienen precedentes. Han crispado al gremio de transportistas, porque la Administración ha vetado por completo la circulación de camiones de más de 7.500 kilos desde las 16.00 horas del martes, y han complicado la vida a numerosas familias porque más de 37.000 alumnos se han quedado sin autobús escolar. Pero todas han sido decisiones "ajustadas" que serán cada vez más habituales, defiende el director de Protecció Civil, Joan Delort. Una opinión que respaldan los expertos consultados por este diario.

Ante una alerta meteorológica como la de este 27 y 28 de febrero -el Pla Neucat se ha desactivado finalmente a las 20.00 horas del miércoles- existen dos formas de actuar, precisa Delort. La primera es "reactiva" y consiste en poner en guardia a los equipos de emergencia y "esperar". Tradicionalmente, se ha optado por actuar de este modo. "Pero tiene un problema", subraya. A menudo cuando comienzan a detectarse incidencias estas ya han tomado tal calibre que el "riesgo para las personas afectadas aumenta exponencialmente". La segunda es "preventiva" e intenta anticipar las consecuencias de un episodio meterológico "que no se puede evitar" adoptando medidas que "garantizan al máximo la seguridad de los ciudadanos". 

El veto en todo el territorio a los camiones, por ejemplo, es nuevo. Ha indignado a la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), que ha denunciado unas pérdidas de facturación de unos 25 millones de euros por jornada y ha amenazado con acciones legales. En la misma línea, la patronal de la distribución AECOC ha tachado la decisión de "desproporcionada", porque ha tenido un impacto directo en el transporte de mercancías: este miércoles, por ejemplo, solo ha llegado a Mercabarna un 20% del pescado fresco que se descarga habitualmente. "En Francia detienen los camiones muy a menudo", rebate Delort, que admite en declaraciones a este diario que tal decisión también resulta impopular entre los ciudadanos franceses.

Las herramientas han mejorado

Carme Llasat, profesora de la UB que lidera el Grup de Recerca de Situaciones Meteorològiques Adverses, explica que, a diferencia de las predicciones que podían llevarse a cabo en el 2010, cuando la envergadura de la nevada de marzo cogió por sorpresa al Gobierno catalán, las herramientas que actualmente manejan los servicios meterológicos permiten conocer con mucho más detalle "qué sucederá en las próximas horas" en puntos geográficos concretos. Pero todos los modelos "siguen siendo solo aproximaciones" y, las que tenía en la mano Protecció Civil a comienzos de semana, indicaban que el episodio actual entrañaba un "riesgo elevado". En estas situaciones, "es preferible pasarse que quedarse corto", explica, sobre todo en alusión a la interrupción del transporte escolar. "Si uno de estos autobuses se queda atrapado" genera un problema especialmente grave dado que el pasaje está formado "por menores de edad", recuerda.

Medidas correctas

David Saurí, geógrafo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), razona que, aunque estas medidas no gusten en el sector del transporte, las caracerísticas del temporal anunciado aconsejaban "mantener la red viaria despejada". Sacar los camiones de la carretera ha sido una decisión "correcta" para evitar consecuencias más negativas. Ole Thorson, presidente de la Associació de Prevenció dels Accidents de Trànsit, subraya que en los últimos años las muertes en carretera han dejado "de disminuir". Ante esta frenada en el descenso, obligatoriamente hay que reforzar la seguridad viaria. El veto de los camiones o la anulación del transporte escolar al final suponen únicamente una pérdida de "tiempo y por ende de dinero", reflexiona. Pero ninguno de ambos puede compararse con el valor de "las vidas que hay en juego", sostiene.

La lección de Génova 

La profesora Llasat, ante el debate abierto entre defensores y detractores de las drásticas medidas preventivas, recuerda una lección aprendida en Génova (Italia) a finales del 2011. Las autoridades italianas aconsejaron cerrar las escuelas ante una alerta por inundaciones que, finalmente, no revistió la gravedad prevista. A los pocos días, la amenaza de un episodio similar se cernió de nuevo sobre la misma zona. El alcalde de Génova, condicionado por las críticas, desoyó los consejos en esta segunda ocasión. "Murieron cuatro niños y dos madres durante trayectos a la escuela". 

Las autoridades catalanes parecen convencidas de que este modelo preventivo es el camino que se debe seguir de ahora en adelante. No solo por razones de seguridad. "Si no hubiéramos tomado estas medidas, la recuperación de la normalidad en la circulación del tráfico se habría alargado mucho más", zanja Delort. Y sobre las críticas que esgrimen los camioneros, que aseguran que se les prohibió circular con demasiada antelación, el director de Prorecció Civil aclara que sacarlos de las carreteras conlleva un espacio de tiempo largo. En Catalunya, el martes, se logró despejar de camiones todas las vías casi a las 21.00 horas. La nieve empezó a caer con intensidad poco después.

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