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Un alcalde de Sevilla pide disculpas por decir "a mí también me gustaría ver a gente fusilada"

Afirma que fue con "ironía" después de que algunos vecinos pidieran "que les dejaran a los rumanos" para tomarse la justicia por la mano

Pedrera vive días de tensión después de que un incidente de tráfico provocara altercados contra los rumanos que viven en el pueblo

Julia Camacho

Antonio Nogales, alcalde de Pedrera.

Antonio Nogales, alcalde de Pedrera.

El alcalde de Pedrera (Sevilla) Antonio Nogales, de IU, reconoció este jueves su error al “no haber medido” las palabras y, en una asamblea vecinal, haber dicho que “a mí también me gustaría ver a gente fusilada”. Así, explicó que lo dijo para intentar que la población no se tomara la justicia por su mano, ya que algunos vecinos pedían directamente echar a los rumanos del pueblo tras un incidente el sábado por la noche en el que se vieron envueltos varios temporeros. Un choque de tráfico sin importancia que abrió la espita para que grupos de vecinos, que acusan a los rumanos de altercados y robos en los últimos tiempos, incendiaran y atacaran sus coches durante el fin de semana.

Declaraciones de odio del alcalde (IU) del municipio sevillano de Pedrera.

Nogales tuvo que comparecer en rueda de prensa después de que tanto PSOE como PP hayan pedido su dimisión por un vídeo con pate de su intervención en una reunión celebrada el domingo, en el que el regidor intentaba apaciguar a los vecinos más exaltados contra la colonia rumana. 200 personas se concentraron en señal de protesta ante el Ayuntamiento, y los ánimos estaban muy crispados, por lo que la Guardia Civil le pidió al alcalde que bajara a atenderlos y tranquilizarlos.

Peleas tras un accidente

Según relató el regidor, los vecinos clamaban para que “les dejáramos los rumanos a ellos, o echarlos", y cuando preguntó que cómo se echa a una persona, algunos respondieron que “con dos tiros”. Ante esa respuesta, Nogales apuntó que “a él también le gustaría ver a gente fusilada”, aunque asegura que lo dijo con “ironía” y justo después de defender que “hay que dejar actuar a la justicia”. No obstante, admitió que no tenía que haber empleado ese lenguaje “siquiera irónicamente”.  Sus palabras, sin embargo, sirvieron de poco, y por la noche se produjeron los mayores incidentes, volcando y destrozando “coches de rumanos que llevan 15 años en el pueblo, y cuyo delito fue un simple golpe de tráfico en un polígono, donde hubo un herido en la pelea posterior y el juez será quien tenga que decir quién pegó más”.

En ese punto, y con el respaldo del coordinador provincial de IU, Manuel Lay, el regidor de Pedrera pasó a la defensiva y reprochó la utilización política de esa grabación. El PSOE de Sevilla difundió las imágenes por las redes al tiempo que exigía su dimisión por expresarse de esa manera, al entender que no contribuía a apaciguar las cosas. 

El alcalde contraataca

Frente a eso, Nogales acusó a los socialistas de “enturbiar” los ánimos del pueblo con el video, ya que apunta que las aguas habían vuelto a su cauce durante el lunes y martes. E incluso aseguró que fueron los propios ediles del PSOE en la localidad quienes han alimentado “los bulos, mentiras y falsos testimonios” sobre la población rumana en el municipio, respaldando además comentarios xenófobos en las redes sociales. Unos bulos que hablan de que los vecinos originarios de Rumania reciben ayudas económicas en detrimento de los locales. Es más, aseguró que algunos de esos militantes socialistas fueron quienes participaron en los disturbios, algo que afirma ya investiga la Guardia Civil, y quienes “llevan convocando desde hace un mes la manifestación” antes de que se produjeran los incidentes.

“Había perdido la confianza en el PSOE de Pedrera, pero la mantenía en sus dirigentes provinciales. Hasta ahora”, afirmó en relación a la petición de dimisión formulada por la líder del PSOE de Sevilla Verónica Pérez, a la que se sumó poco después el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios. Y rechazó que ahora esté en su pensamiento dimitir “para no permitir que personas de esta calaña gobiernen en Pedrera, un pueblo entrañable y encantador, que no se merece esta imagen”. “La culpa no es sólo del PSOE, pero esos bulos han aumentado ese caldo de cultivo”, afirmó, insistiendo en que “no ha habido un problema de convivencia”.

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