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cabalgata laica

Las Magas llenan de color València pese al intento de boicot ultra

Recupera el espíritu del desfile organizado por la República en 1937

La Policía identifica a algunos de los contramanifestantes en una mañana con tensión

Nacho Herrero

Las Magas de Enero a su llegada al Ayuntamiento de València, donde les esperaba el alcalde Joan Ribó / Miguel Lorenzo

Las Magas de Enero a su llegada al Ayuntamiento de València, donde les esperaba el alcalde Joan Ribó
Un centenar de ultras han tratado de boicotear la cabalgata de las Magas

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Cuando en el 2016 las 'Magas de Gener' regresaron a las calles de València tras ocho décadas de ausencia avisaron de que volvían para quedarse pese a la catarata de insultos que recibieron y este domingo, Libertad, Igualdad y Fraternidad, conocidas a su pesar como las 'Reinas Magas', desfilaron de nuevo por el centro de la ciudad acompañadas por miles de espectadores, aparentemente más que en las ediciones anteriores, pero también por cerca de un centenar de ultraderechistas que intentaron boicotear el acto.

Cerca de un centenar de personas, con banderas de España, de la Comunitat Valenciana e incluso de Cristo Rey, increparon a los participantes en la cabalgata en diversos puntos de su recorrido lo que ha provocado algunas escenas de tensión, cruce de insultos, algún empujón y al menos un par de identificaciones de 'contramanifestantes' por parte de la Policía Nacional, una de ellas a un hombre que se dirigió repetidamente a uno de los animadores como "paleto y maricón".

En los últimos días, había circulado un mensaje en el que se animaba a boicotear el acto como se hizo con la manifestación de la izquierda nacionalista valenciana el pasado 9 de octubre, en la que hubo numerosas y violentas agresiones a los asistentes y se retrasó la marcha. Hay un proceso judicial abierto con cerca de veinte imputados.

Su primera aparición este domingo cuando empezaban a desfilar los últimos animadores de la marcha con unas letras gigantes en las que se podía leer 'Pau i Cultura'. Después de algunos escarceos durante el recorrido, se concentraron bajo del balón del Ayuntamiento, donde la Policía Nacional tuvo que hacer un cordón cuando los escarceos verbales subieron de tono.

Entre los contramanifestantes estaban algunos integrantes o exintegrantes de los Ultra Yomus, una peña del Valencia a la que pertenecían varios de los imputados el 9 de octubre, y también Jose Luis Roberto, histórico líder de la ultraderecha valencia también imputado por un reciente 'escrache' delante de la casa de la vicepresidenta valenciana Mónica Oltra.

Cánticos como 'España unida jamás será vencida', 'Catalanistas, Terroristas', 'No son magas, son fulanas' o incluso algunos trozos del 'Cara al Sol', hicieron que se redoblaran los aplausos y las muestras de apoyo del público asistentes a las batucadas, muixerangas y 'collas' de gigantes y cabezudos que abrían paso a la carroza de las magas.

La cabalgata de 1937

Organizada por la Societat Coral Micalet, la cabalgata pretende en esta segunda etapa recuperar el espíritu de festividad laica de la que el gobierno de la República organizó en València en 1937 a los pocos meses de su llegada a la ciudad tras su salida de Madrid pero despojada de toda la explícita propaganda política que tuvo entonces.

Ecologismo y feminismo

Las 'Magas' llegaron al Ayuntamiento entre gritos de 'Pau i cultura' que los ultras concentrados contestaban con el de 'Incultura' sin que quedara muy claro qué reivindicaban. Una de las asistentes tocaba de oído y gritaba una y otra vez "agricultura", tal vez porque este año el ecologismo era el hilo conductor de la cabalgata.

En la puerta del consistorio les esperaba el alcalde Joan Ribó, con el que salieron al balcón bajo los acordes de una versión del himno de la República. Antes, el pregonero recordó que "reventar un acto de niños es de poca conciencia" y había actuado Pep 'el Botifarra'.

En su discurso, Igualdad pidió construir una ciudad "segura en la que los niños y niñas puedan salir a la calle" y también igualitaria, "sin juguetes sexistas". Fraternidad dijo ser también la maga de la "sororidad" y explicó que se trataba de una empatía entre las mujeres sometidas al patriarcado. "También las criaturas padecen la violencia de género. Niñas, no estáis solas, si algo no os gusta lo podéis decir y si algún día os pasa algo recordad que nunca será por culpa vuestra", les dijo. También pidió "concienciar a los niños para que no tengan comportamientos machistas" y pidió un 2018 "limpio de machismo". Cerró los aplaudidos parlamentos Libertad, que pidió ejercer su nombre "para querer a quien queramos, para vivir en un mundo de abrazos y sonrisas, que sean más altos que vallas y fronteras".