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Los frentes judiciales abiertos por la reversión del modelo sanitario mixto

La hasta ahora concesionaria del Hospital de la Ribera ha impulsado mas de medio centenar de recursos legales

Nacho Herrero

Personal sanitario del Hospital La Ribera atiende a un paciente. 

Personal sanitario del Hospital La Ribera atiende a un paciente.  / MIGUEL LORENZO

Aunque teóricamente se trata simplemente del fin de un contrato, la reversión del modelo privado de gestión del Hospital de la Ribera de Alzira (Valencia) ha llegado a los juzgados. Ribera Salud ha pedido al juez que imponga la prórroga de cinco años que contempla el contrato al entender que no hay motivos para no hacerlo. También ha solicitado que el proceso se interrumpiera cautelarmente, algo que de momento el juez ha rechazado, aunque han recurrido. "Si dentro de dos o tres años nos dan la razón, ya no se podrá volver atrás", asegura.

Pero en la Generalitat Valenciana están "tranquilos".  "La empresa ha establecido mas de medio centenar de recursos, y en todos se está resolviendo a nuestro favor", explica la 'consellera' Montón. "Es la finalización de un contrato, no estamos rescatando, ni expropiando", apunta.

Las posibles comisiones ilegales

No es el único frente duelo judicial abierto. Un juzgado investiga la llamada operación Mordida por el cobro de comisiones por unos productos protésicos que paga la Generalitat. "Nosotros hemos colaborado con la justicia, hemos entregado la documentación que nos han pedido y creo que han empezado a recabar testimonios", explica la 'consellera'. Se sospecha que Ribera Salud pedía a sus médicos que recetaran marcas que estaban adscritas a su central de compras y que las empresas pagaban comisiones a través de la fundación.

Para Javier Palau, gerente del hospital, todo responde a una campaña de desprestigio. "Querer revertir el modelo hace que pongan toda la carne en el  asador porque no hay argumentos claros y deben entrar por muchos flancos. Hemos tenidos acoso de las inspecciones y comunicados de 'conselleria' erróneos. Ese tema de la central es otro mas. Una central de compras la tiene cualquier empresa grande y la propia 'conselleria'. La nuestra, como el resto, trata de negociar precios ventajosos pero estamos tranquilos", señala. 

Los consultorios en verano

Desde la 'conselleria' también se afea que este pasado verano, la empresa se negara a abrir algunos consultorios "pese a que les instamos a mantener esos servicios", apunta Montón, que dice que aportarán nuevas inversiones equipamiento.

La 'Plataforma per la Sanitat Pública de La Ribera' también asegura haber notado "que en urgencias se redujo personal en algunas zonas", explica Asensi García. "Ha habido recortes y si el médico está haciendo una visita a domicilio se colapsa el centro de salud, la gente se va directa al hospital y también se colapsa", lamenta. 

Los trabajadores, contentos de ser 'personal a extinguir'

En el laborioso proceso de reversión, uno de los principales aspectos a tener en cuenta ha sido cómo asumir por parte del sistema público a los más de 1.500 trabajadores que tiene Ribera Salud en la demarcación. Sus condiciones han sido también arma arrojadiza entre ambas partes. "Es una sucesión de empresas y se subrogaban", explica la 'consellera' Carmen Montón. Lo harán con la figura de 'personal a extinguir' pero explica que "aunque suena raro supone que mantendrán su puesto y condiciones hasta su jubilación, muerte o que haya algún tipo de despido disciplinario por mala praxis, por un caso de violencia a de género o situaciones de ese tipo".

El gerente, Javier Palau, deja caer que en esas otras causas la Administración puede 'colar' otros motivos y advierte que, en cualquier caso, "los que tengan un contrato laboral no fijo, que son unos 300, se irán a la calle". Explica que, con la actual situación, parten de una tabla salarial "ligeramente superior y tienen la posibilidad de tener ingresos extra de hasta un 20% algo que no se contempla en la administración". "Veremos si se puede pagar", expone. 

Continuidad

Belén Domenech, presidenta del comité de empresa, explica que antes del anuncio de la reversión ya se pronunciaron a favor del mismo con solo una abstención y agradece que la 'conselleria' aceptara cambiar la figura de 'personal laboral indefinido no fijo' que había propuesto inicialmente. "Hicimos la propuesta y la acogieron. Es lo que queríamos, permanecer en nuestros puestos y que sólo te pudieran despedir por las cuestiones normales. Nos encaja", admite, satisfecha también porque se les haya asegurado la vigencia del actual convenio.

Domenech aclara también la duda del salario. "Posiblemente las categorías están bastante igualadas pero hacemos unas 160-180 horas más al año así que si vas a precio por hora cobramos menos", señala. Pero lo aceptan. "Nosotros queremos que haya continuidad, seguir en las mismas condiciones, no queremos ganar más pero tampoco queremos perder condiciones", recalca.

La presidenta del comité asegura que se les ha confirmado que se mantendrá el actual convenio hasta final de 2018 tal y como se acordó. "Si después no hay acuerdo para uno nuevo, seguiremos con este", revela. También señala que a partir de ahora, los puestos temporales (una vez acaben los contratos de los actuales), las bajas y las nuevas contrataciones se harán desde la bolsa general de Sanidad, algo que desde la Plataforma per la Sanitat Pública de La Ribera aplauden por ser "más transparente" aunque recalcan que "eso no quiere decir que actualmente no haya profesionales excelentes".

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