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El hombre que iba a ser juzgado por poner una bomba en el Paradise

El hallazgo de una botella permitió a los Mossos encontrar a los hombres que atacaron el Paradise

Guillem Sànchez

Dispositivo policial en el club Paradise, en La Jonquera, el 23 de diciembre del 2012, cuando se produjo una amenaza de bomba.

Dispositivo policial en el club Paradise, en La Jonquera, el 23 de diciembre del 2012, cuando se produjo una amenaza de bomba. / ICONNA / JORDI RIBOT

El hombre asesinado con un coche bomba en ViladecansXavier J. P., fue detenido en noviembre del 2013, junto a otras seis personas, por atacar en vísperas de la Navidad del 2012 el club Paradise, un macroprostíbulo que acababa de inaugurarse en La Jonquera, junto a la frontera francesa.

El sumario de la operación Rockefeller, que investiga los hechos, recoge la investigación que los Mossos d’Esquadra activaron tras dos asaltos perpetrados con artefactos explosivos. Dos motoristas lanzaron cartuchos de dinamita contra el recinto del club y otros cuatro individuos aparcaron en su párking un vehículo con dos bombonas de gas y un kilo de material explosivo. El coche bomba no llegó a explotar. Según las pesquisas policiales, los sospechosos arrestados eran integrantes de una banda dedicada al narcotráfico y a la extorsión

Pista en una botella

La banda de Xavier J. P. fue detenida gracias al hallazgo de una botella. Tras cometer el ataque en el Paradise, los sospechoso huyeron en un Porsche Cayenne que abandonaron en una zona aislada, no muy alejada de La Jonquera. Quemaron el vehículo pero dejaron por los alrededores la botella que contenía el líquido inflamable que usaron para que fuera pasto de las llamas. Los policías encontraron el recipiente, que les condujo hasta un establecimiento comercial de Figueres. En las cámaras de seguridad de este negocio, consiguieron imágenes que mostraban a la banda de Xavier J. P. comprando el líquido inflamable.

Gracias a esta pista los policías catalanes pusieron al lupa sobre la organización criminal liderada por el hombre asesinado este jueves con el coche bomba de Viladecans. El informe que los Mossos entregaron en el juzgado número 3 de Figueres, instructor de la operación Rockefeller, afirmaba que tanto "las armas utilizadas, tipo subfusil, como los detonadores, mechas y explosivos, de origen estadounidense y uso exclusivo militar", como el hecho de que dispusieran de los contactos necesarios para poder adquirirlos, "mostraban el carácter criminal de los investigados y su grado de peligrosidad".

Todos los miembros de la banda fueron detenidos en noviembre del 2013. Tras pasar a disposición judicial, varios de ellos ingresaron en prisión preventiva. El último en salir fue Xavier J. P., que pudo regresar a la calle tras abonar una fianza de 10.000 euros.

La instrucción de esta causa ya ha finalizado y actualmente todos los acusados están a la espera de un juicio que ya no podrá contar con uno de los principales investigados. Este pasado de Xavier J. P., y el hecho de que uno de los ataques que perpetró -presuntamente- contra el burdel se llevó a cabo un coche bomba, apuntan a que su asesinato guarda relación con el crimen organizado dedicado a la prostitución.

Lo que no llegó a probar la investigación de los Mossos fue quién había contratado al grupo de Xavier J. P. para extorsionar a los dueños del Paradise. La ausencia de un inductor probado de estos delitos impidió corrobar también la existencia de una guerra entre grandes burdeles que ofrecen servicios sexuales cerca de la frontera. El riesgo ahora es que el asesinato de Viladecans no haya sido el último capítulo de esta historia. 

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