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VISTO PARA SENTENCIA

La defensa califica de "película porno" los vídeos grabados por 'la Manada'

El abogado de tres de los procesados por la violación de San Fermín del 2016 desacredita tanto la declaración de la víctima como a su persona

El letrado de un guardia civil investigado ha asegurado que San Fermín es "una referencia mundial del turismo de desenfreno etílico y sexual"

J. G. Albalat

El furgón de la Policía con los cinco acusados de una supuesta violacion en San Fermín 2016 abandona el Palacio de Justicia de Navarra.

El furgón de la Policía con los cinco acusados de una supuesta violacion en San Fermín 2016 abandona el Palacio de Justicia de Navarra. / Efe / Villar Lopez

El abogado Agustín Martínez Becerra, que defiende a tres de los cinco miembros de 'la Manada' acusados de la violación de una joven madrileña en San Fermín del 2016, ha asegurado este martes en su informe final que los siete vídeos de 96 segundos grabados por dos de los procesados eran una "película porno, no de ficción” y que las relaciones sexuales que mantuvieron los procesados con la chica fueron “consentidas y placenteras" para ella. Incluso, ha dicho que, aunque parece increíble por la edad de la denunciante, 18 años, esta pudo quizá hacer realidad una “fantasía sexual” teniendo relaciones íntimas en grupo. Otro defensor, Jesús Pérez, que representa al guardia civil investigado, ha afirmado que "San Fermín es una referencia mundial del turismo de desenfreno etílico y sexual". El juicio ha quedado visto para sentencia.

Martinez Becerra ha pretendido desacreditar la versión de la muchacha, resaltando sus contradicciones y hasta su forma de comportarse (cómo se sentaba en la silla en la vista, su afición a un 'reality' con contenido sexual o las fotos que cuelga en su cuenta de Instagram), a la vez que ha cuestionado con dureza la instrucción de la causa, con la que según sus palabras, empezó “la caza de 'la Manada'”. Ha sostenido que a sus clientes se les ha vilipendiado y "destrozado su imagen”, no debiendo estar “ni un día más privados de libertad".

"Imbéciles y patanes"

“Mis representados no son modelo de nada, pueden ser verdaderos  imbéciles,  patanes, primarios, simples, infantiloides, pero son buenos hijos, muy unidos a su familia. Algunos trabajan y otros lo intentan”, ha destacado Martínez Becerra.

El letrado ha criticado que las pruebas periciales, como los informes de los forenses y las psicológicas, están "viciadas y contaminadas" desde su inicio, al haber partido de que se había cometido una agresión sexual, cuando, a su entender, no ha sido así. La fiscalía, sin embargo, cree que existió violación y reclama para cada uno de los cinco acusados un total de 22 años y 10 meses de prisión. Las defensas exigen la absolución.

El abogado ha denunciado el juicio paralelo que ha rodeado este proceso, a pesar de que  él mismo ha participado en programas de televisión y cada día ha hecho declaraciones. Y ha llegado a afirmar que el juicio contra sus clientes se "ha llevado a la calle" e, incluso, a las instituciones públicas, con datos e informaciones "falsas" y "manipulaciones". El letrado ha citado como el ejemplo de la crispación contra los procesados los muñecos con sus cartas que  aparecidos el pasado viernes colgados de un puente en Pamplona. Por ello, ha recalcado su confianza en la imparcialidad del tribunal.

Crítica a la investigación

Al comenzar su informe, Martínez Becerra  ha atacado la investigación del juzgado, tildando de "kafkiana" la instrucción del proceso, que nació, según sus palabras, "con una breve" y "escueta" denuncia. Ha incidido que las pesquisas han ido encaminadas a buscar la existencia de la agresión sexual, "obviando" cualquier otra observación. "Se parte de la culpabilidad para llegar a la conclusión de que no podía ser de otra manera", ha sostenido el letrado. "Empezó a dibujarse un perfil criminal, como si fueran de los criminales más peligrosos, de cinco sevillanos, un guardia civil, un gordito tatuado..."

El abogado ha desmenuzado la declaración de la víctima denunciante en el juicio y las supuestas contradicciones con otras anteriores. Ha afirmado, en este sentido, que en la vista la chica dijo que durante el acto sexual tuvo los ojos cerrados y que podía ser que los procesados "pudieran entender que sí o que no" respecto a su consentimiento. Sin embargo, el mismo defensor ha admitido que la joven explicó que entró en el portal del edificio confiada, pensando que iban a fumarse un porro.

La negativa

El letrado ha incidido en que la joven no fue intimidada y que "no exteriorizó" en ningún momento y de "forma clara" su negativa a mantener sexo, ni se resistió. En su opinión, la muchacha participó activamente en lo que pudo ser un "juego sexual". "No dice la verdad, miente", ha subrayado. Para él, en los vídeos grabados por los procesados no se observa rechazo por parte de la joven. "Todo lo realizó de forma voluntaria", ha enfatizado.

Además, el defensor ha explicado que la víctima recurrió en su declaración en el juicio a términos usados por la policía foral en sus informes, refiriéndose a "sometimiento", "ojos cerrados" y "shock", desacreditando otra vez la versión de la denunciante, que, según el abogado, pudo sufrir el estrés postraumático por una "experiencia sexual no satisfactoria". El abogado también ha descalificado el análisis realizado por la policía de los vídeos y ha aludido que su informe es "una pura especulación subjetiva" y que la muchacha estaba "proactiva". Los otros defensores, Jesús Pérez, y Juan Canales, ha seguido el mismo guion, dudando de la joven.

"Me declaro inocente y confío en la  justicia"

Pasaban de las 3.30 de la tarde. El último abogado defensor había acabado su informe final. Los cinco procesados, detrás de ellos, se habían mostrado más intranquilos que en la sesión del lunes. Han sido las dos únicas que se han celebrado con público y con la presencia de medios de comunicación. Mientras uno de los procesados se ponía la mano en la perfectamente cuidada barba, otro comía caramelos y bebía agua. Iban vestidos con un mismo estilo. Todos bien arreglados y con apariencia de formalidad. Uno a uno se fueron levando cuando el presidente del tribunal fue pronunciando sus nombres para hacer uso de la última palabra.

Una última palabra, que como se ha podido apreciar, tenían muy bien aprendida. José Ángel P: "Me declaro inocente y confío en la justicia. Miguel Angel B sólo añadió un "totalmente inocente" y "espero que se acaba cuanto antes". Antonio Manuel G., el guardia civil, dijo algo más: "Pido perdón públicamente por haber robado el móvil a la chica". Los otros dos, Jesús E y Alfonso Jesús C. se limitaron a insistir que no habían cometido delito alguno. Tras estas intervenciones, el tribunal pronunció las protocolarias palabras de "visto para sentencia". Una sentencia que, según fuentes judiciales, no se hará pública hasta después de las fiestas navideñas y de Reyes . Es decir,  no saldrá  hasta principios del 2018. Un dato: los magistrados no han parado de tomar notas al menos durante las dos sesiones celebradas a puerta abierta.

Las medidas restrivas para los medios de comunicación para entrar en la sala han continuado este martes, a pesar de que todos estaban acreditados oficialmente. Los redactores han sido pasados uno a uno por el detector de metales para que no pudieran entrar en la sala ni móviles ni ningún aparato similar. El público también estaba obligado a dejar sus cosas fuera. Dentro de la sala la vigilancia era también inusual. Los policías forales controlaban cualquier movimiento sospechoso. Una vigilancia a la que no han estado sometidos los abogados. Algunos de ellos han estado mirando su móvil sin  disimulo mientras otros compañeros desarrollaban su informe final. Tras acabar el juicio, los procesados han sido llevados de nuevo a la cárcel, el guardia civil y el militar a Alcalà-Meco, donde esperarán la resolución del tribunal.

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