Ir a contenido

EL ROL DE LA EDUCACIÓN

"El machismo no es innato, el machismo se aprende"

Los expertos aconsejan abordar la igualdad de sexos en la educación desde edades muy tempranas

Los centros educativos deben corregir o reorientar actitudes aprendidas en casa o en otros entornos

María Jesús Ibáñez

Actividades diversas realizadas por los alumnos del instituto Goya de Barcelona con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género. / JORDI COTRINA

Una mujer que dice basta, un hombre que le empuja y abofetea, un ojo morado (es solo maquillaje, pero está muy logrado). Todos vestidos de naranja -el color oficial del Día Internacional contra la Violencia de Género-, los 480 alumnos del instituto Francisco de Goya de Barcelona, y sus profesores, han mostrado este viernes, en una actividad en la que han participado todos ellos, lo importante que es que la escuela hable de tolerancia, de igualdad entre sexos, de micromachismos y del no es no. Nunca es demasiado temprano para empezar, aseguran los expertos.

En el Goya, este viernes, la hora del patio la han dedicado los alumnos a dibujar con sus cuerpos en el centro de la pista polideportiva el número 016 (el teléfono de atención a las mujeres víctimas de violencia machista) y a representar, en formato mannequin challenge -con figuras estáticas-, una pequeña escena teatralizada de amor, de desamor y de agresión, que han grabado y colgarán en internet. La chica maquillada simulando un golpe en el ojo es la actriz encargada de correr hacia el número que representa el teléfono de socorro. Al llegar a su destino, los de bachillerato levantarán unas pancartas con el lema No a la violencia de género, mientras los pequeños agitarán unas cintas de color naranja en las que han escrito mensajes de condena a los ataques contra las mujeres. Esas cintas se atarán luego en una valla del centro, a modo de árbol de los deseos, pero formando un gran corazón.

"Ha sido todo una iniciativa que ha surgido de los estudiantes de primero de bachillerato y a la que se han ido uniendo el resto de cursos", explica, Pepa Castillo, coordinadora pedagógica del centro minutos antes de que empiece la actividad. "Cada clase ha trabajado el tema, de un modo u otro, en el aula, a través de distintas asignaturas, y ahora van a ver cómo cada una de las piezas que ellos han preparado encaja como un puzle, un puzle efímero, eso sí, porque solo durará unos minutos", comenta la docente.

Cuanto antes, mejor

"En materia de violencia de género es fundamental que la escuela desempeñe una función que, en buena medida, corrige o reorienta actitudes aprendidas en casa o en otros entornos en los que los jóvenes se socializan", afirmaba hace unos días a este diario Leslee Udwin, cineasta y fundadora del programa Think Equal (Piensa Igual), que se está extendiendo en distintos países del mundo. El método, pensado para que se empiece a usar con alumnos de tres años, fue concebido por Udwin después de grabar un polémico documental, La Hija de la India, sobre la brutal violación que sufrió una joven en un autobús de Nueva Delhi a cargo de seis individuos.

"Hablé con los agresores, cuando rodaba la película, y de aquellas conversaciones llegué a una conclusión clara: el machismo no es innato, el machismo se aprende... Los agresores machistas han sido programados para serlo y la manera que tenemos de combatirlo es la educación", sostiene la directora británica, de origen israelí.  

En España, donde uno de cada tres jóvenes sigue considerando que es normal que un chico controle las relaciones de su pareja, las escuelas no se cansan de insistir en los conceptos de igualdad y de promover actividades de sensibilización (como la del instituto Goya), sobre todo cuando se acerca el 25 de noviembre. "Lamentablemente, las cosas han cambiado poco en los últimos años, parece que no nos hemos movido demasiado", constata Ricard Gómez, profesor de Filosofía en el centro educativo barcelonés. "Al menos, no se ha adelantado todo lo que cabría esperar que se adelantara", agrega el docente.

"Los adolescentes de hoy muestran una mayor inteligencia emocional que sus padres, pero siguen teniendo los estereotipos clásicos: un chico puede salir con tantas chicas como quiera, pero si ellas hacen lo mismo son mal vistas", apostilla Isabel García, psicopedagoga del instituto. "También es cierto que ahora existe una mayor conciencia y que, por lo tanto, las chicas denuncian más los casos de machismo de los que han sido víctimas", señala. 

0 Comentarios
cargando