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Recién llegados

La situación de menores inmigrantes en la Ciutat de la Justícia llega a la ONU

La asociación Noves Vies denuncia el caso "por vulneración de derechos"

Los adolescentes tienen que dormir días en colchones tirados en el suelo

Teresa Pérez / Barcelona

Menores duermen en colchones en el suelo de la Ciutat de la Justícia.

Menores duermen en colchones en el suelo de la Ciutat de la Justícia. / SER CATALUNYA / ELISENDA COLELL

Tercera denuncia en menos de un mes por la situación en la que viven los menores extranjeros no acompañados (menas) en el área de custodia de los Mossos d’Esquadra en la Ciutat de la Justícia. A las quejas formuladas por la Fiscalía de Barcelona y la oenegé Save the Children se ha sumado la de la asociación Noves Vies.

El presidente de la entidad, el abogado Albert Parés, que representa a 15 de estos menores, presentó el pasado jueves una denuncia ante el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas por "vulneración sistemática de los derechos" de este colectivo. 

Los 15 adolescentes representados por Parés (12 de Marruecos, 2 de Argelia y 1 de Costa de Marfil) se encuentran en una situación "degradante" por el excesivo tiempo de estancia en la Ciutat de la Justícia y por las condiciones en las que viven allí. Parés ha comprobado que estos menores, que llegaron a España de forma irregular, "duermen en colchones por el suelo de una sala abierta al público".

Pasaporte

La mitad de estos chavales llevaban en las instalaciones hasta el jueves, día en que se presentó la denuncia ante Naciones Unidas, más de cuatro días de espera debido al retraso de la dirección general de Atenció a la Infància i l'Adolescència (DGAIA) en la asignación de una plaza en un centro de menores y pendientes de que se les realizara la prueba que demostrara si son mayores o menores de edad. Uno de ellos, sin embargo, "dispone de pasaporte y llevaba cuatro días en las instalaciones. Si son menores y se acredita con un documento tienen que ir a un centro de menores", explica Parés.

Según datos de la Conselleria de Treball, Afers Socials i Famílies, el pasado octubre llegaron a Catalunya 155 menores no acompañados, lo que significa que en los primeros 10 meses de este año se ha alcanzado la cifra de 1.059. Durante todo el año 2016, se registraron 684 entradas. Afers Socials ya reconoció antes del verano "la situación límite" de los centros de menores y atribuyó el problema al aumento de las llegadas. Sin embargo, los sindicatos que representan a los trabajadores tienen otra opinión: "El tema de los menores extranjeros no se ha abordado adecuadamente, solo se han puesto parches y ahora nos encontramos con saturación de los centros y con recortes".

El letrado que representa a los menores ha denunciado que ningún abogado ha estado presente cuando "han declarado ante la policía, el ministerio fiscal o cualquier otra instancia de la Administración". El artículo 35 de la ley de extranjería, señala, "impone a la policía que el menor localizado se acompañe a un centro de protección de menores y no a ninguna comisaría o a la fiscalía". A su juicio, la Generalitat interpreta erróneamente este artículo porque el menor "tendría que ir primero a un centro de menores y despúes a fiscalía y lo está haciendo justo al revés".