14 jul 2020

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EL DRAMA DE LA INMIGRACIÓN

Casi 350 inmigrantes llegan a las costas españolas en un día

Salvamento Marítimo había rescatado hasta septiembre a 2.300 personas más que en todo el 2016

Rescate en aguas del Estrecho, este sábado.

Rescate en aguas del Estrecho, este sábado. / EFE / A CARRASCO RAGEL

La llegada de inmigrantes a España por mar continúa hacia cifras récord en el 2017. El almeriense mar de Alborán, las aguas de Cartagena, en Murcia, el estrecho de Gibraltar y la alicantina costa de Calpe han visto este sábado de nuevo el rostro del drama de la inmigración, con la llegada de decenas de pateras. 188 personas han sido rescatadas por Salvamento Marítimo en la costa almeriense; 119 en la murciana; 27 en el estrecho, y ocho más en aguas alicantinas. 

Casi 350 inmigrantes han arribado pues a las costas españolas en una sola jornada. Lejos del pico de 600 personas en algunas jornadas del mes de agosto, pero una cantidad muy significativa para finales de octubre. Las buenas condiciones meteorológicas impulsan esta oleada tardía de pateras. Solo hasta septiembre habían sido rescatados del mar 9.000 inmigrantes, cuando en todo el 2016 fueron 6.726. Y eso que el año pasado ya se registró un incremento de casi el 60% respecto del 2015. 

Salvamento Marítimo y la Guardia Civil han rescatado a 180 personas de seis pateras. La embarcación Salvamar Spica ha rescatado a 35 varones de origen subsahariano en aparente buen estado de salud de la primera de las pateras en el mar de Alborán y se ha dirigido al Cabo de Gata para recoger a los rescatados de las dos pateras localizadas por la patrullera de la Guardia Civil, cada una con siete y ocho personas. Posteriormente, la embarcación Guardamar Polimnia ha alcanzado una patera que se estaba hundiendo, según la tripulación de la patrullera Valpas, y ha rescatado a sus ocupantes, algunos ya desde el agua, y se ha dirigido a rescatar a las dos pateras restantes.

Una mujer embarazada

Entre los rescatados en aguas almerienses había una mujer embarazada, mientras que en Alicante y el estrecho había al menos tres menores de edad. La llegada masiva de inmigrantes ha colapsado los centros de internamiento y de acogida de Andalucía, que se han visto obligados a trasladar a muchos extranjeros a otros puntos del país o incluso a abrir sus puertas para que los simpapeles se queden en la calle, al amparo de las oenegés, a la espera de completar los trámites de expulsión. La preocupación ha cundido sobre todo en lo referente a los menores, cuyo número también ha aumentado espectacularmente.