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CAMBIO DE HORA DE OCTUBRE

Horario de invierno: así afecta a tu cuerpo

El cambio este año se hará en la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de octubre

Los biorritmos experimentan efectos similares a los del jet-lag que se produce tras un largo viaje en avión

El Periódico

Horario de invierno: así afecta a tu cuerpo

ARCHIVO / EFE

El cambio de hora para entrar en el horario de invierno se producirá en España el último fin de semana de octubre. Este año, 2017, se realizará en la madrugada del sábado 28 de octubre al domingo 29. En esta ocasión, al entrar en el horario de invierno, se debe atrasar una hora el reloj. El cambio se hará efectivo a las 3.00 horas de la madrugada del 29 de octubre, cuando volverán a ser las 2.00 horas.

El cambio al horario de invierno es una medida que no solo se adopta en España, sino que se lleva a cabo en unos 70 países en todo el mundo. Japón es el único país industrializado que no se ha adaptado aún a esta normativa. Así pues, países de Europa, América del Sur, África,  algunas zonas de Estados Unidos y Canadá optan por esta estrategia.

Atrasar una hora este domingo afecta más a las personas con patologías, las mascotas y los bebés lactantes, que pueden sufrir trastornos alimenticios que desaparecen al cabo de unos días. Al resto de la población, sin una característica especial o enfermedad previa, no tiene por qué afectarles.

Los efectos del cambio en los biorritmos son similares pero menos bruscos que el fenómeno jet-lag, que se produce después de un largo viaje. Al despertarse, cuando el reloj biológico marca la hora a la que está acostumbrado, es cuando se producen alteraciones que con el tiempo el organismo se adapta y lo compensa rápidamente. Eso sí, este fin de semana se van a notar más los efectos.

8 consejos para superarlos

1. Conviene realizar ejercicio físico suave que puede ayudar avanzar al reloj interno.

2. Las actividades se recomienda que se hagan con la luz del día.

3. Exponerse a la luz en los días posteriores puede ayudar a sincronizar los ritmos.

4. Cambiar el horario de las comidas. 

5. Evitar el consumo de cafeín, alcohol y bebidas excitantes.

6. Irse a dormir más tarde: Los días anteriores conviene irse a acostar un poco más tarde para que la transición no sea tan brusca. También hay que comer un poco antes.

7. Mejor no hacer siesta durante los 4 o 5 días posteriores, ya que interfiere en la sincronización de nuestro cuerpo.

8. Adaptarse poco a poco: empezar a cambiar los horarios anteriores, es decir, si comías a las 14.00 horas, al hacer el cambio horario deberías comer a las 13.00 horas, pero empieza comiendo a las 13.45 horas, después a las 13.30 horas… hasta llegar al objetivo.