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Premio Fundación Princesa de Girona Social 2017

Miriam Reyes Oliva: "En el autismo, también hay que saber mirar más allá de la etiqueta"

Entrevista con la fundadora de la oenegé Aprendices Visuales, que procura herramientas para que niños con autismo puedan desarrollar su potencial

Carme Escales

Miriam Reyes, galardonada con el Premio Social de la Fundación Princesa de Girona.

Miriam Reyes, galardonada con el Premio Social de la Fundación Princesa de Girona. / EFE / Robin Townsend

Arquitecta sevillana y máster en comunicación, Miriam Reyes Oliva (Cádiz, 1986) ha sido distinguida con el Premio Fundación Princesa de Girona Social 2017 por su trayectoria personal enfocada a la solidaridad y al impacto social buscando la igualdad de oportunidades y soluciones que facilitan la vida de personas con autismo. Para sensibilizar sobre ello,fundó la oenegé Aprendices Visuales, que procura herramientas para que niños con autismo puedan desarrollar su potencial. “Cambié el diseño de edificios por el diseño de cuentos y aplicaciones que puedan ayudar a esos  niños”, dice.

-Todo empezó con un primer cuento… Descubrimos el autismo tras el diagnóstico de nuestro primo pequeño. Hicimos un cuento 'El calzoncillo de José', para que dejara el pañal y empezara a ir solo al baño. Funcionó muy bien con él y lo compartimos en internet. Y empezaron a escribirnos familias y profesionales de todo el mundo para agradecérnoslo. Vimos que existía una gran demanda social y decidimos fundar Aprendices Visuales, para contribuir a diseñar un mundo donde los niños como nuestro primo desarrollen su potencial.

-¿Qué material visual habéis elaborado hasta el momento? Actualmente tenemos 20 cuentos y aplicaciones interactivas con pictogramas. Los pictogramas son imágenes que representan las palabras y facilitan la comprensión de la información. Los cuentos están divididos en dos colecciones, la colección Aprende, para niños más pequeños que aprenden habilidades básicas de autonomía, emociones o socialización, y la colección Disfruta, más enfocada a la diversión y el entretenimiento. Todos están disponibles gratis en nuestra web (www.aprendicesvisuales.com).

-¿Qué acciones de sensibilización realizan? Hacemos exposiciones de artistas, con y sin autismo, en un mismo espacio. Y hemos realizado un documental Un sueño compartido, que puede verse desde nuestra web y reúne a familias y expertos en autismo, unidos a la historia de nuestro sueño del diseño de ese mundo que prime el desarrollo de su potencial. En general, como cuando nosotros lo descubrimos, no se sabe mucho sobre autismo. La etiqueta autismo es sólo una parte de la persona, pero hay que aprender a mirar más allá de ella, porque no hay dos personas iguales, tampoco las que conviven con autismo.

-¿Quién colabora con su oenegé? Tenemos socios y patrocinadores, y también personas, particulares, que por ejemplo, celebran una boda o una comunión solidaria a favor de Aprendices Visuales. Toda persona que quiera colaborar puede poner su granito de arena.

-¿Qué ha significado el reconocimiento de su trabajo con el premio de la Fundació Princesa de Girona? Supone un impulso enorme para continuar trabajando. Cuando anunciaron el ganador, tuve la suerte de estar en el evento y pude dedicar este premio a los 64 millones de niños con autismo que hay en el mundo. Como sociedad, no podemos permitirnos que una generación más de niños con autismo crezca sin tener acceso a las herramientas que necesitan para desarrollar su potencial y este premio es un impulso para llegar cuanto antes a todos ellos.

-Esos 10.000 euros recibidos, ¿Han tenido ya un destino concreto? Sí, nos ha ayudado a lanzar una nueva aplicación interactiva del cuento El pajarito rosa, que ahora se puede descargar gratis en la web.

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