26 feb 2020

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El 'procés' provoca rumiación

La situación política hace aumentar las consultas psicológicas de personas que se angustian dando vueltas al tema

Los expertos aconsejan evitar la sobreinformación, llevar una vida sana, recurrir al humor y buscar el apoyo de gente cercana

María Jesús Ibáñez / Barcelona

CONSELLERIA DE SALUT

Noches en vela, irascibilidad, angustia y una sensación permanente de desasosiego. Estos días de incertidumbre política han aumentado notablemente el número de consultas en los despachos de psicólogos y psiquiatras en Catalunya y los trastornos que acarrean son tema de conversación entre los ciudadanos. El qué pasará inquieta. "Sobre todo a las personas de mayor y de menor edad, que son las más sensibles a cualquier alteración de la normalidad", indica Jorge Moya, profesor de la facultad de Psicología de la Universitat de Lleida (UdL). 

Estas personas se encuentran, señala Moya, sufriendo un proceso de "rumiación, que es ese estadio en que una persona le da vueltas constantemente a la misma cosa, sin poder desengancharse o desconectar de ella". "Si durante tres o cuatro días nos vienen a la cabeza imágenes de lo que está pasando, es indicador de que el nivel de angustia es muy alto y necesitamos ayuda", añade la directora de la Unidad de Crisis de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Ingeborg Porcar.

Porcar aparece en un vídeo divulgado este martes por la Conselleria de Salut de la Generalitat, con consejos para quienes se encuentran angustiados por la tensión

Protegerse del exceso de información

Aunque difícil, en primer lugar, tanto la profesora de la UAB como el de la UdL coinciden en recomendar "protegerse de la sobreinformación". "Cuando estamos en una situación extraordinaria, los medios de comunicación, que son necesarios porque nos ayudan a saber qué pasa y cómo reaccionar, acostumbran a dar esta información muchas veces al día", dice Porcar. Por eso, la especialista recomienda "limitar el acceso a la información a dos veces al día, tres si se está muy inquieto, pero no estar constantemente recibiendo información porque eso no permite desconectar y toda persona necesita espacios de calma".

Cuidarse más

"Cuando estamos asustados y estresados, tenemos la tentación de dejarnos de cuidar, descuidamos la alimentación, tomamos más café y alcohol y dejamos de hacer cosas que nos gustan y nos relajan. El consejo es incrementar las actividades de ocio y tener más cuidado de la alimentación y de los hábitos de sueño para compensar el desgaste que estamos teniendo", añade Porcar. "La higiene mental, llevar unos hábitos de vida lo más saludables posible, es fundamental", remacha Moya.

Sentido del humor

"En tercer lugar -prosigue la especialista-, sin banalizar lo que está pasando, no solo es importante tener espacios de calma, es bueno fomentar el sentido del humor, si no nos sale hacer chistes, es bueno distraernos con cosas que nos hagan reír, no para pasarlo bien porque no lo conseguiremos, pero sí desconectar nuestra sensación de peligro, ya que todo el día estamos en alerta y hay que combinarlos con momentos de relax".

Buscar apoyo del entorno

"Y buscar el apoyo social, del entorno. No son momentos para pasarlos a solas", agrega Moya. Con las personas cercanas, recomienda el psicólogo, que está llevando a cabo una investigación sobre los efectos del 1-O, "hay que buscar vínculos de unión y evitar los temas de desunión o conflicto".

Ambos especialistas recomiendan asimismo pedir ayuda a un profesional de la salud cuando se alcancen más de cinco noches con insomnio o cuando las enfermedades físicas o psíquicas previas, como diabetes, hipertensión o ansiedad, se vean agravadas.