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PEATONALIZACIÓN PARCIAL

Madrid cerrará la Gran Vía al tráfico de forma permanente desde Navidad

Habrá dos carriles por sentido y solo circularan vehículos de residentes, transportes públicos y bicicletas

El Periódico / Madrid

Restricciones de tráfico en la Gran Vía madrileña en las pasadas navidades.

Restricciones de tráfico en la Gran Vía madrileña en las pasadas navidades. / AGUSTÍN CATALÁN

La calle Gran Vía de Madrid volverá a cerrarse al tráfico las Navidades próximas como el año pasado, pero esta vez será diferente. Ya no se reabrirá. Las restricciones a la circulación de vehículos se mantendrán de forma definitiva, avanzando seis meses el calendario de implantación previsto en el Plan de Calidad del Aire, según ha anunciado este miércoles el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo. 

"No tendría mucho sentido abrir la Gran Vía al tráfico después de Navidad para empezar las obras de ampliación de las aceras un mes después", ha justificado el concejal de Manuel Carmena en una entrevista en en 'Onda Madrid'.

De seis a cuatro carriles

Tras la reforma, en el tramo entre la plaza de Cibeles y la de Callao, la calzada pasará de seis a cuatro carriles, dos de cada sentido. Los laterales estarán reservados para los autobuses y los taxis, mientras que en los dos centrales las bicicletas convivirán con el resto de vehículos autorizados y la limitación de velocidad para todos ellos será de 30 kilómetros por hora. Entre Plaza de España y Callao, en sentido subida, los ciclistas tendrán un espacio sobre el asfalto para ellos independiente del de los coches.

El delegado ha expresado su convencimiento de que los ciudadanos reaccionarán "positivamente, como la Navidad pasada", y ha explicado que con la medida prevista, el tráfico de vehículos se reducirá en un 400%, al circular 10.000 vehículos cada día desde los 50.000 actuales.

Hay que tener en cuenta que la Gran Vía pasará a formar parte, a partir de junio del 2018, de la gran Área de Prioridad Residencial que englobará todo el distrito Centro y donde los únicos vehículos privados que podrán circular son los de los residentes. 

La Gran Vía "será una calle mucho más amable, muy verde, como desea la alcaldesa, Manuela Carmena, con espacios para sentarse y para disfrutar y para dar prioridad a los peatones, los grandes olvidados" de esta calle, que transitan -ha dicho Calvo- "apiñados en las aceras". Acerca de las novedades que supondrá la medida en el tráfico, José Manuel Calvo ha afirmado que "los conductores tendrán que buscar alternativas, en ninguna ciudad del mundo desarrollado los coches cruzan por el centro de la ciudad". 

Rechazo del PP

Como era previsible, la oposición municipal no lo ha visto de la misma manera. El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha lamentado la ausencia de consultas, así como la falta de alternativas del Gobierno municipal para garantizar la movilidad a los ciudadanos de Madrid.

"Son incapaces de garantizar la movilidad de los ciudadanos de Madrid. Lo único que hacen es prohibir", ha subrayado Martínez-Almeida, quien ha vaticinado que esta medida va a generar atascos de proporciones "muy considerables". En las Navidades del 2017 la entonces líder de la oposición municipal, Esperanza Aguirre, realizó una dura campaña contra la medida.