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La CPI pide a Moreno Ocampo que "se abstenga" de interferir en su trabajo

EFE

La Corte Penal Internacional (CPI) pidió hoy al ex fiscal de ese tribunal Luis Moreno Ocampo que "se abstenga" de interferir en su trabajo, después de que un reportaje periodístico revelara que asesoró al magnate Hasán Tatanaki, relacionado con el general libio investigado Jalifa Hafter.

La Fiscalía "no ha solicitado asesoramiento, ni se ha comunicado ni colaborado" con Ocampo desde que la actual jefa del departamento, Fatou Bensouda, asumiera el cargo en 2012, explicaron a Efe fuentes de su oficina.

Según una investigación periodística de medios miembros de European Investigative Collaborations (EIC), que han tenido acceso a miles de documentos de la CPI filtrados, Ocampo aceptó una oferta de trabajo del empresario libio Tatanaki, millonario próximo a Muamar el Gadafi que al comenzar la revolución en Libia en 2011 se situó supuestamente del lado del general sublevado Hafter.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidió a la CPI en 2011 que investigara posibles crímenes de guerra o de lesa humanidad en Libia, cuando Ocampo era aún fiscal jefe, y una vez terminó esa función habría sido contratado por tres millones de euros por Tatanaki con el objetivo de asesorarle y "protegerlo de procesos penales".

Posteriormente, cuando Ocampo ya no formaba parte de la CPI, un empleado de la Fiscalía del tribunal se habría puesto en contacto con él para advertirle de que Hafter podría ser investigado por la CPI debido a un discurso televisivo, en el cual el militar amenazaba de muerte a aquellos que no se unieran a su causa.

Esa alocución fue retransmitida a través de un canal de Tatanaki, por lo que Ocampo decidió elaborar "una estrategia para aislar" al magnate libio, según los documentos de la investigación periodística.

El exfiscal ha precisado que sólo recibió del magnate 750.000 dólares y se ha mostrado convencido de que ayudarle fue algo "no sólo legal, sino también correcto".

Por otro lado, fuentes de la Fiscalía aseguraron hoy que desde que Ocampo terminó su mandato, "la oficina se abstiene de iniciar contactos o de entablar conversaciones con él sobre la labor" de ese órgano.

La actual fiscal "ha aclarado esta posición a Ocampo en el pasado" y "le ha pedido que se abstenga de cualquier pronunciamiento o actividad pública que pueda interferir con las actividades de la Oficina o desacreditarla", pues "no habla ni actúa en nombre de la Fiscalía", indicaron las fuentes.

La investigación periodística también ha señalado que Ocampo tuvo una empresa "offshore" durante su mandato, extremo que ha negado.

La CPI "no prejuzga la exactitud de esas acusaciones" y, en caso de ser ciertas, la corte "no era consciente de esas cuentas", dijeron las fuentes.

Por otra parte, la Oficina de la Fiscal sí iniciará una investigación de parte de su personal para averiguar si no se ha respetado "el marco jurídico interno del tribunal".