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La renta garantizada

"He tenido que alquilar una habitación de mi casa para pagar los libros de mi hijo"

Lizcett C., una joven madre con hijo a cargo, cobrará la renta garantizada por ser familia monoparental

Teresa Pérez / Barcelona

Lizcett alza la mirada apoyada en el pequeño balcón de su piso de L Hospitalet.  

Lizcett alza la mirada apoyada en el pequeño balcón de su piso de L Hospitalet.   / RICARD CUGAT

Lizcett C. (Valparaíso, Chile, 1980) es otra candidata a cobrar la recién estrenada renta garantizada de ciudadanía (RGC). Ella pertenece de familias monoparentales con hijos a cargo, en su caso uno: el pequeño Matías, de 7 años. Este colectivo de mujeres con pequeños a su cargo es uno de los que más golpeados por la crisis económica. Solas y sin recursos, es difícil que sus sueños tengan un final feliz.

Esta joven madre también se ha enterado este jueves de que tiene derecho a cobrar el nuevo subsidio que se puede tramitar desde este viernes. La ayuda debe reclamarla a la Generalitat y hasta que le llegue, pese a recibirla con carácter retroactivo, transcurrirán cuatro largos meses, que en el caso de las economías precarias son toda una eternidad.  

Cáritas, asesora

Lizcett se evitará el papeleo de la tramitación porque Cáritas, que le echa una mano para que su vida sea algo más dulce, también le ayudará ahora. La oenegé está formando a su personal para que asesore e informe a los beneficiarios para que no tropiecen con el muro de la burocracia.

La joven beneficiaria lleva 11 años en Barcelona y todo lo que ha conseguido, en el aspecto laboral, ha sido un salario de 500 euros mensuales limpiando oficinas cinco horas diarias de lunes a viernes. Solamente de piso dede pagar 400 euros. Y los milagros no existen y las penurias de los finales de mes ya aparecen al principio. Esta trabajadora, a tiempo parcial, puede aspirar a cobrar la RGC porque gana menos de 639 euros mensuales. Lizcett es odontóloga pero ha tenido que renunciar a la homologación porque para ello necesita estudiar y, afirma, “si estudio no trabajo y no puedo permitírmelo porque tengo un niño pequeño y es mi prioridad”.

Pago el comedor a plazos

Su situación económica es muy frágil. “Debo tres meses del alquiler del piso y he tenido que alquilar una habitación en mi casa para poder pagar los libros del colegio de mi hijo”. Interrumpe la conversación para irse a una habitación para traer las notas de su pequeno Matías. Enseña orgullosa las calificaciones de 1º de primaria de su hijo: Todo excelentes.

Los esfuerzos resultan desesperantes cuando no hay de dónde sacar más dinero. La mirada de Lizcett comienza a brillar más de la cuenta porque las lágrimas están a punto de desbocarse de pura tristeza. La joven cuenta que su hijo no se pudo quedar a comer el primer día de clase porque ella debía 83 euros del comedor. Otra mamá le avisó de ello. “Fui al colegio a protestar. Sabía que debía dinero, pero me había sido imposible abonarlo. Ellos saben que voy pagando poco a poco, a plazos, pero esta vez no he podido", explica.

Robo de documentos

Lizcett habló con la directora del centro. "Me eché a llorar. Me pidió mil disculpas. Me dijo que había sido un error por el jaleo del primer día de clase. Para colmo solo me han concedido el 50% de la beca comedor, pero finalmente todo ha salido mejor de lo esperado porque por otra parte me han aportado la totalidad", narra.

C. está acostumbrada a lidiar lo que haga falta y algo más. Entró en España con mal pie. Pasó un día en Madrid camino de Canarias pero acabó en Barcelona con el que entonces era su pareja y padre de su hijo que aún tardaría cuatro años en nacer.  Les robaron el pequeño maletín con todos los documentos: pasaportes, título que acreditaba que era odontóloga. Una mujer se apiadó de ellos, los tuvo durmiendo unos días en el suelo de su casa, era todo lo que tenía para ofrecerles, y les hizo de hada madrina. "Nos llevó de la mano a Cáritas", explica. Alquilaron y pagaron el alquiler de un piso a una persona que se hizo pasar por propietario. "Nos engañó", dice. Lizcett se separó de su pareja y empezó una vida en solitario. Esta es su historia.

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