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IMPULSO A LOS IDIOMAS

Universitats estudia premiar en la selectividad el conocimiento de una tercera lengua

El Consell Interuniversitari de Catalunya también debatirá si el requisito de B2 se empieza a introducir en las nuevas titulaciones

Pruebas de selectividad en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

Pruebas de selectividad en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

Buscar la manera de asegurar que dentro de 4 años los universitarios catalanes cumplan el requisito de acreditar conocimientos como mínimo del nivel B2 en una tercera lengua se ha convertido en uno de los retos del Consell Interuniversitari de Catalunya (CIC). Por este motivo, Universitats tiene sobre la mesa varias propuestas, como que en las PAU del 2018 tener un cierto nivel de tercera lengua compense a los estudiantes que lo acrediten. Así, por ejemplo, se propone dar puntuación extra en la fase específica que, sin eximir a los alumnos de realizar el examen de inglés, les ayude a tener más nota. Universitats también se plantea incorporar el requisito del B2 en grados nuevos para implantarlo de manera más gradual.

Así lo ha explicado la secretaria general del CIC, Mercè Jou, en declaraciones a la ACN. Jou considera que, de este modo, se puede premiar a los estudiantes "que han hecho el esfuerzo" e incentivar y motivar a los que no lo han hecho, sea en el nivel que sea. Jou ha recalcado que esta posible compensación no eximiría a los estudiantes de hacer el examen de inglés de las mismas pruebas de acceso a la universidad, sino que se buscaría como compensar a los que tengan cierto nivel, con acreditaciones oficiales, a través de más puntuación, un punto o medio punto, por ejemplo, en la fase específica.

Debate

Jou también ha avanzado que se está evaluando la posibilidad de que la exigencia del B2, que debía entrar en vigor pero que la junta del CIC ha acordado una moratoria al comprobar que la medida perjudicaría el 25% de los estudiantes, se comience implantando y pidiendo en grados de nueva creación. Son medidas, dijo Jou, que aún están en fase de estudio y análisis, y se debatirán con las 12 universidades catalanas.

La finalidad, especificó Jou, es que durante la moratoria los estudiantes tengan elementos "que les motiven" a hacer el esfuerzo de aprender una tercera lengua, que necesitarán también en un futuro, tanto durante los estudios como en la vida laboral. 

Moratoria

La exigencia de acreditar el nivel B2 en una lengua extranjera antes de conseguir el título de graduado fue una medida anunciada en abril del 2013 por el entonces consejero de Economia i Coneixement, Andreu Mas-Colell, para conseguir mejorar el nivel de inglés, francés, alemán o italiano, los universitarios catalanes y facilitar la movilidad y la competitividad en el mercado laboral. La medida, sin embargo, ha dado un paso atrás este mes de junio, después de que la Junta del CIC aprobara una moratoria de cuatro años después de comprobar que 1 de cada 4 estudiantes no cumpliría este requisito el próximo año. 

El B2 de una tercera lengua para becas internacionales

Tras aprobar la moratoria de la aplicación de la exigencia del nivel B2 de una tercera lengua a los graduados universitarios catalanes, la Secretaria d'Universitats ha decidido incorporar este requisito entre las bases de las ayudas a la movilidad internacional, de la convocatoria MOBINT. De esta manera, los estudiantes que quieran optar a esta beca, que ayuda a financiar los gastos sobrevenidos por el hecho de estudiar en otro país, y que está dotada de 200 euros mensuales por un máximo de seis meses, deberán acreditar oficialmente este nivel. Es una de las medidas que Universitats ha puesto sobre la mesa para reconocer los estudiantes que han alcanzado el nivel que se requería inicialmente.

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