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La Renta Garantizada de Ciudadanía, un avance en la lucha contra la pobreza y la desigualdad infantil en Cataluña

Emilie Rivas / Mireia Recasens. Save the Children

La Renta Garantizada de Ciudadanía, un avance en la lucha contra la pobreza y la desigualdad infantil en Cataluña

Pedro Armestre (Save the Children)

El riesgo de pobreza entre la infancia es particularmente alto hoy en día. En Cataluña, uno de cada cuatro niños (el 24%)[1] vive por debajo del umbral de la pobreza. Una realidad que ha empeorado en los últimos años ya que no sólo ha incrementado el número de menores pobres, sino que los que lo son, aún son más pobres que antes. Esto pone de manifiesto que la infancia acaba siendo siempre el colectivo más golpeado por las consecuencias de la crisis económica y de los recortes en las ayudas sociales.

Este miércoles 28 de junio de 2017, ha habido un halo de esperanza para estos niños. La Comisión de Trabajo del Parlament de Cataluña ha aprobado por unanimidad el Dictamen de la propuesta de ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC)[2]. Un avance que permitirá mejorar las condiciones de vida de las familias que se encuentran en situación de pobreza en Cataluña. No obstante, aún hay margen de mejora.

Esta propuesta de ley se presentará en el pleno de la cámara catalana del 12 de julio para ser aprobada y entrará en vigor en septiembre. La Renta Garantizada de Ciudadanía ofrecerá una renta a las personas preceptoras de la Renta Mínima de Inserción (RMI), mejorando la cuantía: de los 426 euros a los 664 euros en 2020. Cabe destacar que es especialmente positivo que esta ayuda tenga en cuenta el número de hijos por hogar (una percepción de 75 euros a partir de septiembre de 2017 que aumentará hasta 100 euros por hijo en 2020), además de que sea compatible con trabajos temporales y a tiempo parcial en los hogares monoparentales. Se prevé que la ayuda llegue a 62.000 familias en 2020.

Según datos de la encuesta de condiciones de vida del Institut Nacional d’Estadística (Idescat) recogidos en el informe “Desheredados” de Save the Children, en Cataluña cerca del 45% de los niños son beneficiarios de algún tipo de prestación, aunque fundamentalmente se beneficien conjeturalmente de prestaciones individuales – como la de desempleo o la de jubilación – de las que es receptor algún familiar. Sólo el 14% de la infancia recibe algún tipo de ayuda para el hogar.

Como organización que lucha por los derechos de la infancia, creemos que es necesario tener en cuenta que el cálculo de los ingresos anuales para que una familia pueda acceder a la ayuda tenga en cuenta el umbral de pobreza y no el indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña (la cuantía que el Govern de la Generalitat fija anualmente como baremo para permitir el acceso a diferentes ayudas sociales). También es imprescindible eliminar la necesidad de acreditar dos años de residencia en Cataluña, una condición claramente discriminatoria para aquellos menores y familias que acaban de llegar, quienes podrían pasar hasta dos años sin recibir ningún tipo de prestación. Además, es importante que no se excluya a las familias del derecho a percibir la ayuda si se rechaza un empleo remunerado. Por eso hace falta establecer criterios claves orientados a la conciliación familiar para asegurar que la Renda Garantizada de Ciudadanía no se pierde.

[1] Datos del Institut Nacional d’Estadística (Idescat) de 2016, donde se contabiliza a los niños de 0 a 16 años. 

[2] La Renta Garantizada de Ciudadanía es un derecho subjetivo que asegura los ingresos mínimos de las personas que se encuentran en una situación de pobreza. Se trata de una reclamación ciudadana que llegó al Parlament gracias a una Iniciativa Legislativa Popular (ILP).

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