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críticas al sistema de protección

La 'consellera' Bassa admite que los centros de acogida de menores están "en situación límite"

La responsable de Afers Socials lo achaca a la llegada de menores extranjeros, pero los sindicatos denuncian falta de personal

TERESA PÉREZ / BARCELONA

Una joven, en una imagen de archivo,  tumbada en la cama en un centro de acogida.

Una joven, en una imagen de archivo,  tumbada en la cama en un centro de acogida. / JULIO CARBÓ

La 'consellera' de Treball, Afers Socials i Famílies, Dolors Bassa, ha reconocido este miércoles que las casas de acogida, centros donde van niños tutelados, están “en una situación límite”. En estos equipamientos, en teoría, los chavales solo pueden permanecer seis meses hasta que se les realiza el diagnóstico y posteriormente se les reubica en otros centros. Sin embargo, la saturación que existe en otros establecimientos de protección a la infancia y adolescencia provoca que “muchos menores tengan que prorrogar su estancia en estas casas de acogida, pese a que no están adecuadas para que permanezcan largo tiempo”, aseguran fuentes sindicales.

Bassa ha achacado esta situación de emergencia a que se ha duplicado la llegada de Menores Extranjeros no Acompañados (MENAS). La cifra ha pasado de  35 a 80 o 90 mensuales. “No es un tema del departamento, es una preocupación de todo el Govern”, ha aclarado. Los sindicatos Unión General de Trabajadores y Confederació General del Treball (CGT), sin embargo, lo matizan y consideran que “la situación límite” no hay que achacarla tan solo a la llegada masiva de estos menores.

DESBORDADOS

Los representantes de los trabajadores aseguran que estos centros, la mayoría gestionados por fundaciones privadas sin ánimo de lucro, tienen poco personal, “algunos ni siquiera cumplen las ratios de educador por niño que marca el departamento y tampoco cubren las bajas laborales ni las vacantes durante el periodo de vacaciones”. “La situación desborda no solamente a la Administración, también estamos desbordados los educadores”, explican.

Las mismas fuentes reconocen que estos centros de acogida están sufriendo “problemas de alta complejidad debido a la mezcla de tipología y de edades de los chavales y no se está dando respuesta a esta situación”. “Los centros de acogida son actualmente cajones de sastre”, explica un representante de la UGT.

Un portavoz de la CGT ha asegurado que continuamente se producen llamadas de las casas de acogida a los Centros Residenciales de Acción Educativa (CRAE) para ver “si quedan plazas libres o si hay alguna fuga y se puede ocupar la cama del fugado”. En uno de estos centros de la ciudad de Barcelona hace menos de un mes “se echaron colchones por la noche en el suelo para que los recién llegados pudieran dormir”, ha asegurado un educador que trabaja en el recinto.

BELIGERANCIA

La 'consellera' ha realizado estas declaraciones en una comparecencia con la prensa en el Parlament para loar el trabajo del director general de Atención a la Infancia y Adolescencia (DGAIA), Ricard Calvo, cuya gestión ha sido denunciada por la Confederació General del Treball y a la que se ha sumado la CUP reclamando su dimisión. La CGT acusó el pasado jueves a Calvo de "adjudicar y favorecer" con contratos al conglomerado empresarial Plataforma Educativa, "en el que había ocupado cargos de responsabilidad". Dolors Bassa ha estado acompañada por el secretario general de Afers Socials i Famílies, Francesc Iglesies, pero no por Ricard Calvo.

"No entendemos esta fuerte beligerancia en pedir su dimisión, cuando todo el mundo sabe que estamos en una situación de urgencia en los temas de infancia”, ha manifestado la 'consellera'. Bassa, que ha argumentado que están trabajando para enderezar el problema, incluso ha ido  más allá, y ha asegurado que su departamento “buscó al mejor profesional en temas de infancia” para ocupar este cargo.