Ir a contenido

Carteristas globales

El intercambio de información entre policías europeas hace aflorar las rutas que siguen los ladrones

En Barcelona cada vez hay más cacos que vienen de otros países atraídos por el turismo

GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

Una pareja de carteristas multireincidentes, procedentes de Bulgaria, son identificadas por agentes de paisano de los Mossos en Passeig de Gràcia esta semana. 

Una pareja de carteristas multireincidentes, procedentes de Bulgaria, son identificadas por agentes de paisano de los Mossos en Passeig de Gràcia esta semana.  / JORDI COTRINA

La mujer sacaba dinero de un cajero en la estación de Sants, en Barcelona, sin darse cuenta de que por encima de su hombro asomaban dos hombres altos y corpulentos que se fijaban en su número secreto. Los dos la siguieron hasta la vía y subieron con ella al tren. Uno la ayudó a subir la maleta, el otro la empujó simulando un despiste. Entre los dos la confundieron. Cuando el convoy arrancó, ella descubrió que tenía el bolso abierto y que la cartera había desaparecido. Por la ventanilla vio alejarse a los dos hombres, que habían saltado del tren antes de que este comenzara la marcha. Tenían su tarjeta de crédito y su número secreto. Sacaron 1.000 euros de su cuenta corriente.

Los investigadores de los Mossos d’Esquadra le contaron a la víctima que estos ladrones estuvieron solo una temporada en Barcelona. Actualmente se encontraban en Holanada. "Van rotando por varias ciudades haciendo siempre lo mismo", matizaron. Mientras duró su estancia catalana, durmieron "en un hostal a 8 euros la noche". 

CARTERISTAS SIN FRONTERAS

El comisario de Barcelona, Joan Portals, explica que los Mossos mantienen un diálogo constante con "las policías europeas". Tanto para pedir información sobre posibles carteristas que han detectado en la ciudad como para facilitar datos de multireincidentes que han identificado agentes catalanes.

Este intercambio de documentación sobre delincuentes especializados en el ‘pickpocketing’ (la acción de hurtar en inglés) se ha vuelto imprescindible. Las ciudades turísticas, aunque estén tan alejadas entre sí como lo están LondresAmsterdamParísRomaBerlín o Barcelona, ya no lidian exclusivamente con los respectivos cacos locales, ahora tienen que combatir la movilidad de los que actúan a escala global. 

Sigue habiendo carteristas que viven y hurtan en Barcelona durante todo el año. Pero cada vez son más los que se desplazan hasta Barcelona para residir aquí solo durante periodos concretos que dedican exclusivamente al 'oficio' de robar. Estos segundos cuentan con un grado de organización cada vez más sofisticado y lo más frecuente es que tengan cómplices locales, a menudo miembros de su propia familia, que se encargan de "procurarles un domicilio”, explica el cabo David Gil, del Grupo de Delincuencia Urbana.

Los "temporeros" acostumbran a viajar a Barcelona atraídos por acontecimientos como el Mobile World Congress o por los meses de más calor. Muchos congresistas y muchos turistas significan muchas carteras. Pero, en general, el movimiento de carteristas por Europa obedece también a otro objetivo: huir de la justicia. Antes de que llegue la fecha de un juicio que podría terminar con sus huesos en una celda, resulta más prudente para ellos coger un avión, un tren o un autobús y buscar pastos más frescos. De este modo, los sistemas judiciales de los países europeos que tratan de procesarlos rara vez tienen tiempo de encarcelarlos.  

0 Comentarios
cargando