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Investigadores UdG concluyen que la piel de uvas tiene interés farmacológico

EFE

Investigadores de la Universitat de Girona (UdG) han concluido en un proyecto de investigación que la piel de las uvas de variedad pinot negro cultivada en Girona presenta un interés farmacológico elevado por sus posibles efectos como antiinflamatorio, analgésico y antitumoral en humanos.

Según ha informado la UdG, el estudio, publicado en la revista científica Journal of Agricultural and Food Chemistry, ha comparado la calidad de la uva en todo Europa según la latitud y ha determinado que este tipo de piel analizada en Girona es muy rica en resveratrol, un polifenol antioxidante estudiado por sus posibles efectos antiinflamatorios, analgésicos y antitumorales en humanos.

Las investigadoras del grupo de investigación Suelos y vegetación del Mediterráneo de la UdG Laura Llorens y Dolors Verdaguer han sido las coautoras del estudio, realizado a escala europea y liderado por la Universidad de La Rioja, en el que se ha analizado la variedad de pinot negro de Alemania, la República Checa, Francia, Italia y España entre otros.

Las muestras analizadas han presentado unos valores de entre un 50 y un 95 % más elevados que las otras muestras recogidas para este estudio en otros países, superando también las recogidas en Jerez de la Frontera y La Rioja.

La investigación se ha centrado en la variedad de pinot negro porque es la décima más cultivada en todo el mundo, extendida con mucha rapidez durante el 2000 y el 2010, y especialmente adaptada en las zonas de clima fresco, con lo que se encuentra desde del sur de España hasta el centro de Alemania.

Tal y como indica el estudio, la piel de las uvas es la principal fuente de compuestos, principalmente fenoles, que determinan las características, la calidad del vino y el interés nutricional y medicinal, con lo que ha inferido que el contenido de fenoles varía según la latitud, siendo más rico en el sur de Europa que en el norte.

Los resultados presentados por la UdG han mostrado cómo la piel de las uvas de los viñedos del sur del continente, como los de Jerez de la Frontera, la Rioja y Girona, tienen una concentración más alta de fenoles y antioxidantes que las procedentes de viñedos situados al norte de Europa, como Alemania o la República Checa.

También han destacado el elevado contenido de flavonoides, unos compuestos con una alta capacidad antioxidante, en las muestras procedentes de España, llegando a doblar las cantidades de la uva cultivada a una mayor altitud.