PROTESTA EN LA VÍA

Terres de l'Ebre: 150 cortes de tráfico en la N-340 para pedir la gratuidad de la AP-7

Los infatigables vecinos piden todas las semanas desde el 2015 el levantamiento de peajes para frenar la siniestralidad

Corte de las asociaciones vecinales afectadas por la siniestralidad de la N-340, el 13 de mayo.

Corte de las asociaciones vecinales afectadas por la siniestralidad de la N-340, el 13 de mayo. / JOAN REVILLAS

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SÍLVIA BERBÍS / AMPOSTA

Desde que en septiembre del 2015 se dispararon los ya elevados índices de siniestralidad en la N-340 a su paso por las Terres de l’Ebre, cada semana insisten en cortar el tráfico en esa vía como acción de protesta para reivindicar la gratuidad de la autopista AP-7. Con el de esta tarde, son ya 150 los cortes de circulación, y no piensan desistir sin conseguir su objetivo de máximos. Un centenar de personas han protagonizado esta vez una 'romería' encabezada por tres carros de tracción animal. “Es la manera de simbolizar que, en infraestructuras, estamos al mismo nivel que hace un siglo”, señala el portavoz vecinal Llorenç Navarro.

Son una gota malaya que cae en la N-340 cada semana desde septiembre del 2015, cuando un accidente en El Perelló con tres víctimas mortales les sacó a la calle. Desde entonces, cada jueves interrumpen el tráfico durante 45 minutos clamando por una única solución: el levantamiento de peajes. Una propuesta de máximos que las administraciones no han puesto sobre la mesa. En el caso del Ministerio de Fomento, su apuesta pasa por la construcción de 11 rotondas en la N-340, donde ya ha construido dos, así como el trazado de una doble línea continua que impide adelantar durante más de medio centenar de kilómetros, entre L'Hospitalet de l’Infant y Amposta.

Para los vecinos, esas medidas son “un pegote” que no hace más que dificultar la circulación aún más. Temen que lo que se persigue sibilinamente es desviar el tráfico pesado hacia la autopista, una propuesta tras la que detectan un trato de favor hacia la concesionaria Abertis. Su sospecha viene reforzada por la apuesta por la que puja la Generalitat: la bonificación de un 35% en el precio de los peajes para los camiones.

MÁS QUE AMORTIZADA

El movimiento vecinal, sin embargo, no está dispuesto a ceder un ápice. “La construcción de la autopista está más que amortizada, y además en este tramo no disponemos de una vía rápida gratuita como es la autovía A-7, así que pensamos que está más que justificada nuestra reclamación. Se trata simplemente de voluntad política. Nosotros ponemos vidas humanas en la balanza; otros, intereses económicos, y no hay equilibrio posible. Por lo tanto, seguiremos con nuestra lucha”, afirma Navarro.

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El alcalde de Amposta, Adam Tomás, se ha sumado a la protesta de este sábado: “La fórmula más rápida para que este territorio disponga de una vía rápida y gratuita, como siempre hemos pedido, es levantar peajes, pero hoy no tenemos ninguna oferta en firme, seguimos donde estábamos”, lamenta.

El movimiento social se siente reforzado por los altos índices de siniestralidad que presenta la N-340, a pesar de la progresiva reducción de accidentes que ha presentado en su último balance el Servei Català de Trànsit. Los 23 muertos del 2014 quedaron en 16 el 2015, y el año pasado la cifra se redujo a 7 en el conjunto de la provincia de Tarragona. Para los vecinos, se trata de una reducción coyuntural.