03 abr 2020

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ENTREVISTA A UN JUGADOR EN REHABILITACIÓN

"Apuestas por dinero y para demostrar que eres el puto amo"

Un joven en rehabilitación relata su experiencia cuando estuvo enganchado al juego 'on line'

Víctor Vargas Llamas

El presidente de Acencas, Francesc Perendreu, durante una sesión con Oriol, que ha tenido problemas de adicción a las apuestas deportivas.

El presidente de Acencas, Francesc Perendreu, durante una sesión con Oriol, que ha tenido problemas de adicción a las apuestas deportivas. / CARLOS MONTAÑÉS

Mientras responde a las preguntas de esta entrevista, quien prefiere ser identificado como Oriol no pierde ojo del partido del Barça, pero esta vez, tras tres años enganchado a las apuestas, su interés es exclusivamente deportivo.

-¿Cuándo y por qué empezaste a apostar? Me enganché con 19 años. Los terapeutas dicen que entras en este mundo por algún desorden, pero yo creo que simplemente me encanta todo lo que rodea al deporte. Empiezas con apuestas inocentes, de 1 euro, pero pronto pasas a las de 10, a las de 20, y cada vez son más altas. He gastado hasta 400 euros en un partido de fútbol. Empiezas haciéndolo con amigos, estás cómodo poniendo 10 euros cada uno y, si ganas, vas a pachas. Y cuando tocan 100 euros entre tres, piensas: ‘Si hubiera apostado solo, sería todo para mí’. Y así empiezas a perder el control.

Oriol

APOSTANTE COMPULSIVO en terapia

Aunque todo es culpa tuya, le tienes mucho rencor al juego. Piensas 'ayer me jodiste y hoy voy a por ti' 

-¿Por qué prefieres el juego 'on line' al presencial? Al principio jugaba en el salón recreativo, porque hay de todo: ruletas, tragaperras… Pero después ves anuncios de apuestas en todas partes y pruebas. Todo parece montado para que sigas jugando: la comodidad de apostar en cualquier momento, en cualquier parte… Y con resultados inmediatos. Pero aquí aumenta el riesgo porque como todo es virtual, sin el dinero en mano, es tan fácil perder como perderse.

-¿A qué solías apostar? Me gustaba apostar al fútbol porque crees que sabes mucho de deportes. Confías en tus conocimientos y eso te engancha más, porque sabes que no es todo azar, como con otros juegos. Era muy interesante hacerlo a tenis o juegos similares: individuales y en los que se gana o se pierde, sin empates. Puedes apostar a cada juego, a cada set. Y aunque uno de los dos rivales sea inferior, siempre puede ganar un juego. Pero vaya, que he apostado a hockey hielo, galgos…

-¿Qué sentías cuándo jugabas? ¿Cómo era cuando ganabas y cuando perdías? Jugar es una explosión de adrenalina. Podías ver un partido de tenis entre el 2.003 del mundo contra el 2.005, partidos de mierda que no veía ni el gato. Pues yo buscaba la forma de verlo porque había apostado. Si ganabas, el subidón era brutal, no solo por el dinero, sino también por ‘ganarle al juego’, por absurdo que parezca, por demostrar que eres el puto amo. Los jugadores tenemos mucho rencor al juego, aunque todo sea culpa tuya. ‘Ayer me jodiste, y hoy voy a por ti’, piensas. Y si pierdes, estás mal contigo y con todo tu entorno. Intentas disimular, pero no paras de mentir y de tener conflictos con familia y amigos.

-¿Te ha afectado mucho económicamente? Sí, en aquella época ganaba unos 500 euros al mes. Pues aun viviendo con mis padres, sin grandes gastos, me podía encontrar sin dinero en la cuenta el día 3 del mes. Lo intentas esconder a los padres, pides un préstamo a la tía, a amigos. Hasta que es insostenible y vas a financieras e incluso a los bancos, porque cada vez necesitas más y más dinero.

Oriol

APOSTANTE COMPULSIVO EN TERAPIA

En los peores momentos, podía gastar toda la nómina apenas tres días después de cobrarla

-¿Cuándo admitiste que tenías un problema con el juego? Mi novia me abrió los ojos. Se enteró de que tuve una recaída y que había estado casi un año engañándola. Me dejó, pero entendió que tenía un problema, volvió conmigo y me apoyó. Gracias a ella empecé terapia en Acencas y a reconducir un problema que yo sabía que existía, pero que hasta entonces me negaba a reconocer.

-¿Cómo va el tratamiento? ¿Tienes miedo a una recaída? Llevo 3 meses sin jugar. Estoy en un periodo que los terapeutas llaman la ‘nube rosa’, cuando crees que está superado y está todo controlado. No tengo miedo a una recaída, pero estoy alerta porque sé que es mentira, que no puedo bajar la guardia. Me ha ayudado mucho la terapia de grupo de Acencas, nada que ver con las pelis de Hollywood. Aquí hablas con personas que tienen tu mismo problema y que te entienden. Y poco a poco vas sintiendo que recuperas el control de tu vida.